martes, 18 de junio de 2019

Los significados de la “caravana por la dignidad” (Artículo publicado en la revista "Aserto" - Febrero de 2018)


I.- Todos los chihuahuenses y mexicanos demandamos la aplicación de la justicia en el caso de César Duarte y sus colaboradores. La sociedad entera reclama que se ponga en claro el asunto de los 250 millones de pesos que a través de Alejandro Gutiérrez (”La Coneja”) fueron a parar a las arcas del PRI en la campaña electoral del 2016.
Estamos de acuerdo en saldar cuentas con la corrupción que el priismo de la segunda década del siglo XX ha dejado como lastre a las generaciones por venir. En esta década la podredumbre al interior del PRI y del gobierno federal ha sobrepasado los límites del cinismo.
También demandamos que los recursos que el gobierno federal hace llegar a los estados se administren con transparencia y equidad, que no sean manejados como moneda de cambio para premiar o castigar a los gobiernos estatales. Señalamos enfáticamente la necesidad de abrir el debate sobre el federalismo presupuestal en México.
Los motivos del gobierno de Javier Corral en la lucha  contra la corrupción y contra el manejo amañado de los recursos federales que se entregan a los gobiernos de los estados, son incuestionables en los términos de la ética política.
Aunque en la política los acontecimientos y las circunstancias que los envuelven, dan lugar a un territorio poblado de incertidumbres y preguntas por resolver. Ni todo es blanco, ni todo es negro. Ni todo es pura luz que supone el arribo de un amanecer, como tampoco todo es la oscuridad de una noche que se pretende superada.
II.- La política es humana, y por lo tanto racional y emocional a la vez. Al lado de las argumentaciones éticas y racionales suelen aparecer las pasiones ideológicas y los deseos por el poder. A su vez, la política es terrenal, no es una actividad celestial que pueda distanciarse de las cargas de negatividad. Los mismos textos bíblicos están plagados de intrigas, de bondad que aparece al lado de la malicia o la maldad, y de actos de presunta justicia que pueden ser cuestionados por sus contenidos éticos o políticos. 
Al ser un acto político, la caravana por la dignidad está atravesada por contenidos humanos (racionales y emocionales) y terrenales (actos que ética y políticamente pueden ser cuestionados). La caravana por la dignidad encabezada por el gobernador Javier Corral, no es acto plenamente diáfano. No hay una pureza ni una transparencia absolutas en la avanzada de Corral desde ciudad Juárez a la ciudad de México.
La caravana por la dignidad es un complicado entramado que puede leerse a partir de las motivaciones, los actores, los lugares y los tiempos. En los párrafos siguientes se analizan estos cuatro componentes de la caravana por la dignidad. 
III.- Las motivaciones de la caravana por la dignidad se han repetido hasta el cansancio en los discursos de Corral y sus cercanos, son la lucha contra la corrupción y contra el centralismo presupuestal que políticamente se juega bajo la estrategia de la zanahoria (premios) y el garrote (castigos). Aunque detrás de estas motivaciones legítimas,  aparece de fondo el proceso electoral del 2018,  con las jugadas del panismo y el deseo de Corral de extender su carrera política para llegar a la presidencia de la república. En su discurso del 14 de enero en la Plaza del Ángel, Nithia Castorena advirtió las posibilidades de un mesianismo en la postura política de Corral:
“No concederemos jamás espacio para mesianismos, y lo repetimos para todas las personas aquí reunidas: Un solo hombre, una sola mujer, por más inteligente y capaz que sea, no podrá jamás transformar una sociedad completa. Lo que aquí se necesita es colectividad, una ciudadanía a la altura de las circunstancias…”
Toda aspiración mesiánica tiene como telón de fondo el deseo de poder que puede llegar a convertirse en desmesura. La advertencia de Castorena es clara respecto al papel que Corral juega en el escenario del 2018, y en lo que vendrá después.  
La caravana por la dignidad se ha concentrado en la figura política de Javier Corral, quien incluso ha desplazado mediáticamente al candidato de la alianza Por México al Frente (PAN, PRD y MC), Ricardo Anaya. Sobre Corral se han enfocado los reflectores de la prensa estatal y nacional. Sin lugar a dudas la estrategia política de la caravana por la dignidad posiciona a Javier Corral y al panismo hacia las elecciones de 2018, y hacia los años por venir.
IV.- Entre los meses de diciembre de 2017 y enero de 2018, los actores que forman parte del capítulo histórico de la lucha emprendida por Javier Corral se multiplicaron y extendieron.
Entre los protagonistas que buscan colocar sobre sus cabezas los laureles de la heroicidad está desde luego Corral, el panismo del estado, una parte de la izquierda chihuahuense representada por El Barzón, un cúmulo de empresarios y líderes sociales, y la sociedad chihuahuense que se manifestó en la concentración política del 14 de enero en la Plaza del Ángel.
El slogan: “No estás solo” que se gritó con fervor en esa concentración política se posicionó como el motor de la caravana por la dignidad. Pero hay quienes han demostrado no acompañar a Corral en su avanzada. El reclamo que le hizo Corral al gobernador panista José Rosas Aispuro en los días finales de enero, por permitir que militantes del priismo le dificultaran el paso por Gómez Palacio a la caravana por la dignidad, hace manifiestas las diferencias hacia el interior del panismo nacional.
Días después, en su discurso en la ciudad de Aguascalientes Corral  hizo un reclamo a los gobernadores de su mismo partido y a los integrantes de la CONAGO, por dejarlo solo en su avanzada hacia la ciudad de México. También hay indicios de que Anaya toma cada vez más distancia de las acciones emprendidas por el gobernador de Chihuahua.
Los antagonistas que han sido señalados por sus actos de corrupción y cinismo, son un cúmulo de priistas chihuahuenses y priistas de la política nacional.  La trama que va de Ricardo Yáñez, Gerardo Villegas, Antonio Tarín García y Alejandro Gutiérrez (“La Coneja”) hasta el exgobernador César Duarte, se extiende hacia figuras del priismo nacional como Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa Patrón, Luis Vega Aguilar, Luis Videgaray, etc. Los antagonistas de Corral dejan de ser peces pequeños y medianos,  y se asoman los peces gordos del priismo. Corral ambiciona la captura y el enjuiciamiento de los peces gordos, aunque todavía no se observan indicios de que puedan ser llamados a cuentas garantizando la impartición de la justicia por los actos de corrupción cometidos.
Pero entre los protagonistas que persiguen los laureles de la heroicidad y los antagonistas que tienen metido medio cuerpo en el lodazal de la corrupción, está la prensa que hace su labor con diferentes perspectivas e intensidades.
La revista “Proceso” del 31 de diciembre de 2017 retrata a un Corral dubitativo que fija la mirada en un lugar impreciso de los días por venir. Es imposible saber el desenlace de la lucha emprendida por Corral cuando las mismas acciones de su gobierno están siendo cuestionadas. El titular de esa revista retrata uno de los flancos débiles del gobierno corralista: “Caso Miroslava Breach. La narcopolítica corroe Chihuahua”.
En un tono confrontacional que se ha vuelto lugar común, el 24 de enero Comunicación Social de Gobierno del Estado emitió un boletín en el que descalifica la nota de ocho  columnas de “El Diario de Chihuahua”. Esa nota advierte un “pacto” entre el gobierno estatal y el federal en los manejos del asunto de corrupción política en Chihuahua. La incomodidad del gobierno de Corral se centró en la palabra “pactar” que en política tiene una connotación negativa. Pero, ¿qué caso tiene que el gobierno del estado se enfrasque en este tipo de confrontaciones con la prensa? Las confrontaciones de Corral con “El Diario de Chihuahua” y “El Diario de Juárez” le han dado argumentos a este medio para justificar éticamente sus posturas editoriales.
Por otra parte, el periódico “La Jornada” ha dedicado varios de las notas de ocho columnas al gobierno de Corral durante el mes de enero. En sus notas principales este medio publica los siguientes encabezados:
El 6 de enero:  “Narcodisputa por Chihuahua deja 32 muertos en un día”.
El 7 de enero: “Chihuahua, líder en narcomenudeo el año pasado”.
El 9 de enero: «Corral: “Resuelto” el asesinato de Miroslava».
El 10 de enero: “Poner un alto a la violencia pedirá el Congreso a Corral”.
El 15 de enero: «Hacienda: Corral “extorsiona” para obtener recursos».
El 29 de enero: “Imputaciones de dos enjuiciados por el caso César Duarte. Denuncian ante PGR extorsión del gobierno de Corral”.
El 30 de enero: “Amenazas a esposas de coacusados del caso César Duarte”.
El 31 de enero: “Mentiras de Corral sobre el cambio de cárcel a exlíder priista”.
Pueden deducirse un amplio abanico de conclusiones sobre la postura del periódico “La Jornada” ante el gobierno de Corral. El mismo gobernador del estado señaló a este medio por estar sirviendo a los intereses del gobierno federal. Aunque no hay que olvidar que “La Jornada” tiene una afrenta directa con el gobierno de Corral por el caso del asesinato de Miroslava Breach. Todavía en la página principal de “La Jornada” del 31 de enero aparece la leyenda: “El tiempo corre y no se aclaran los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdez, 315 días, 262 días”. Cuando se le ha cuestionado a Corral sobre la implicación de militantes del PAN en el caso del asesinato de Breach, sus respuestas han sido imprecisas.
Lo que ha puesto sobre la mesa la prensa que ha criticado al gobierno de Corral es la incertidumbre y la zozobra que ha generado una manera de gobernar que no logra posicionarse con solvencia en el tratamiento de diversos problemas locales. Esa incertidumbre y esa zozobra se observan al fondo de la caravana por la dignidad. En las diversas notas críticas que la prensa local y estatal han publicado sobre la gestión de Corral, pueden rastrearse los claroscuros de un gobierno que se proyecta conflictivamente hacia el 2018.
V.- Respecto a los lugares y los tiempos de la caravana,  es obvio que la selección de las ciudades y el momento político para realizarla, están milimétricamente pensados para su colocación en la coyuntura electoral del 2018. Se avanza de Chihuahua a Monterrey (bastión de “El Bronco”). Después de recorrer algunas ciudades del norte y centro del país, la caravana arriba a Guadalajara (territorio dominado por Movimiento ciudadano) y posteriormente a Morelia (bajo el dominio del PRD). Antes de llegar a la ciudad de México, la caravana pasa por Cuernavaca (que quedará en disputa con Morena en el marco de las elecciones locales en el estado de Morelos).
Los lugares y tiempos de la caravana por la dignidad son un zig-zag que se va trazando sobre el pizarrón electoral del 2018. La lucha corralista en contra de la corrupción es nuevamente bandera electoral, aunque los beneficios y los  beneficiarios de esta estrategia no están garantizados. Para Corral, para los chihuahuenses y los mexicanos, el futuro político y electoral sigue siendo una moneda en el aire que la dar vueltas refleja posibilidades diversas en los desenlaces…