viernes, 18 de noviembre de 2022

Las fisuras visibles del lópezobradorismo y el papel de la izquierda (Artículo publicado en el portal de Aserto, 21 de septiembre de 2020)

Hasta hace seis meses, el bloque que condujo al triunfo de López Obrador en 2018 permanecía íntegro, con una macicez política que daba a notar una fortaleza inusitada. De marzo del 2020 a la fecha, la integridad y la consistencia del bloque lópezobradorista comenzó a fisurarse.

Se identifican tres fisuras en este bloque:

1.- La fisura feminista que se hizo patente con la protesta de “Un día sin mujeres”, el 9 de marzo pasado, que originalmente fue convocada por la colectiva Brujas del mar. Desde esa fecha hasta hoy, las protestas feministas se han radicalizado y se han multiplicado por todo el territorio nacional. Hay un fervor de la lucha feminista, que se ha volcado en contra de Morena y de la 4T.

2.- La fisura de las víctimas de la violencia, que derivó en la toma de las instalaciones de la CNDH hace unas semanas. En la toma simbólica de las instalaciones de la CNDH se identifica una alianza entre la lucha feminista y la lucha de las víctimas de la violencia, que quedó rota a lo largo de los días (“Rompen familiares de víctimas y feministas por control de sede de CNDH”, La Jornada, 16 de septiembre de 2020). La ruptura entre las víctimas de violencia y las feministas que tomaron conjuntamente las instalaciones de la CNDH, forman parte de la larga historia de las confrontaciones ideológicas y políticas al interior de la izquierda.

3.- La lucha de los agricultores de Chihuahua, en defensa del agua de las presas, que es una lucha compleja y que en su desenvolvimiento está atravesada por componentes ideológicos y políticos de luces y de sombras. En los últimos días, los integrantes del PAN y de FRENA se han seguido montando en esta lucha y la han utilizado para posicionarse hacia el proceso electoral 2021 en el estado de Chihuahua.

En los espacios fisurados del bloque lópezobradorista se han colocado un conjunto de cuñas. Estas cuñas, apenas han sido introducidas en el bloque de la izquierda en el poder, y han comenzado a ser martilladas desde distintos flancos, por diferentes actores, en tiempos variados. La manera en que se generaron estas fisuras, la introducción de un conjunto de cuñas sobre las fisuras del bloque lópezobradorista y el martilleo que busca expandir y profundizar las fisuras de este bloque, han funcionado bajo un cierto orden y bajo un cierto desorden, de manera sincrónica y diacrónica.

Hay entonces, un conjunto de fuerzas que en este momento están dándole martillazos a las cuñas que se han introducido en las fisuras del bloque lópezobradorista. Una parte de estas fuerzas proviene de la misma izquierda, que ha roto de facto con el bloque que llevó al triunfo de Morena en 2018. La otra parte proviene de la oposición panista y priista, que ha comenzado a ocupar los espacios de protesta y de lucha social, que quedaron vacíos después que López Obrador asumió al poder. Hay un principio básico de la política, que se desprende de las leyes de la física: Los espacios vacíos se ocupan. Habrá que analizar con detenimiento, las formas en que el panismo, el priismo y otras fuerzas políticas, comenzaron a ocupar los espacios de la lucha social que la izquierda en el poder dejó vacíos.

Ante este escenario que se puede ir complicando en los meses siguientes, queda la pregunta: ¿Cuál es papel estratégico que Morena y la 4T deben jugar en lo que sigue, para impedir que las fisuras ya abiertas en el bloque ideológico y político de esta fuerza se abran y/o se profundicen más, debilitando a esta fuerza política y fortaleciendo a la oposición que comienza a consolidarse?...

La política patas arriba (Artículo publicado en el portal de Aserto, 13 de septiembre de 2020)

En otros artículos he sostenido una tesis que resulta controversial: En las últimas décadas, uno de los rasgos más significativos de la política es la contradicción, e incluso, la paradoja. Pero, ¿qué significa de fondo, que en las últimas décadas la política esté siendo habitada de forma determinante por las contradicciones y las paradojas?  En el contexto posmoderno del siglo XXI hay una relativización de lo ideológico y lo político. Sería necesario un análisis detallado de los mecanismos de relativización de lo ideológico y lo político, desde la propia singularidad de cada uno de estos mecanismos que surgen y se desarrollan en una historia dominada por el neoliberalismo. 

La columna “Por mi madre Bohemios”, muestra a Carlos Monsiváis como un coleccionista de las rarezas de la política nacional. Con un agudo sentido crítico y con un alto grado de ironía, Monsiváis se dedicó a buscar en la prensa nacional las declaraciones y las acciones de los políticos que muestran: las maromas retóricas, las contradicciones, las paradojas y los absurdos. Tal vez, la presencia de contradicciones y de paradojas en la política tenga una larga historia en México. Pero se observa, que en las últimas décadas y en los años recientes, la presencia de contradicciones y paradojas es un rasgo que se ha vuelto extensivo (al ocupar mayores territorios de la actividad política) e intensivo (al profundizar y agudizar lo contradictorio y lo paradójico en sí mismo).

En este momento en específico, en el que reverberan las contradicciones y las paradojas en la actividad de la política, es necesario profundizar a este respecto. Se analizan enseguida cuatro contradicciones y/o paradojas que se identifican en la actual coyuntura:

A) El gobierno de Javier Corral que llegó brioso y reluciente a la gubernatura en 2016, se aproxima a su final en medio de señalamientos por su ineptitud, su frialdad y sus propias contradicciones internas. La corrupción corralista, que no es comparable con la duartista, es uno de los pendientes por dilucidar y por llevar ante la justicia. Las promesas incumplidas por Corral muestran lo vacío de la política. El “amanecer” prometido por Corral, terminó convertido en un pasaje oscuro que le abona a la desesperanza. 

B) Las derechas del PAN y el PRI, que durante décadas han combatido a la lucha social, se han montado en el movimiento que defiende el agua de las presas en Chihuahua. El movimiento social del campo en el estado ha sido fundamentalmente de izquierda, agrupándose en organizaciones como El Barzón y la Unión Campesina Democrática. Con Gustavo Madero, Maru Campos y Omar Bazán a la cabeza, los militantes del panismo y el priismo, se han convertido de la noche a la mañana en luchadores sociales que desafían el “statu quo”. 

En los actuales tiempos electorales, Campos, Madero, Bazán y otros actores políticos, se han convertido en “luchadores sociales” de aparador, que usan al movimiento social de los agricultores como pasarela hacia el proceso electoral del año entrante. En este momento, el movimiento social de los agricultores es, paradójicamente, un semillero y un cementerio de candidaturas. Hay quienes colocan la semilla de su candidatura en este movimiento y la riegan con el agua de la inconformidad y la protesta, para que florezca en unos cuantos meses. Hay quienes han colocado su candidatura bajo la tierra, pero a distancia del movimiento que defiende el agua de las presas, este acto es una forma de cavar un sepulcro. 

C) En otro artículo mencioné que la izquierda partidista ha comenzado a alzar las banderas de la lucha social, pero hacia abajo. Ya se han puesto en marcha, los aprendizajes de la izquierda partidista para alzar las banderas de la lucha social hacia abajo. Ojalá que estos aprendizajes no sean demasiado fructíferos en la construcción de una anti-pedagogía de la izquierda. 

Durante las marchas y manifestaciones es común que se griten consignas. El repertorio de consignas en la izquierda es magnífico. Hay consignas contra la militarización, contra la corrupción, contra el feminicidio y la violencia de género, contra las reformas educativas neoliberales, etc. En la actual coyuntura, los militantes de la izquierda partidista tendrían que inventar un conjunto de anti-consignas, para que al momento de levantar las banderas de la lucha social hacia abajo, puedan gritarlas con fervor. En términos psicoanalíticos, las anti-consignas no gritadas por la izquierda partidista, son un síntoma de la auto-represión de esta fuerza política, y son también un síntoma de la represión que esta izquierda ha construido en torno al movimiento social de los agricultores en Chihuahua.  

D) La militarización que ha sido emprendida por el actual gobierno federal, es una de las mayores contradicciones de la izquierda partidista. La estrategia que legaliza la participación de los militares en acciones de seguridad pública, ha traído consigo costos de vidas humanas. El gobierno de López Obrador camina en el filo de navaja, y una decisión equivocada, de la cual se desprenda una violencia desbordada por parte del ejército, puede dar lugar a una precipitación de la aceptación y la popularidad del presidente.

La actual coyuntura política, donde la presencia de contradicciones y paradojas es altamente significativa, es un momento de mutación histórica de la izquierda partidista. Los alcances de la mutación ideológica y política de la izquierda partidista, no son del todo claros. Del año 2018 al 2021, la izquierda partidista que arribó al poder, ha pasado del calor y la efusividad del gozo triunfalista, a una frialdad en las maneras de atender los problemas que tienen profundas causas sociales y políticas. 

Es obvio, que en la actual coyuntura la política está patas arriba. El terreno sobre el que se camina, es un campo minado por las contradicciones y las paradojas.

Los modos de hacer política son mucho más que una disputa por el agua (Artículo publicado en el portal de Aserto, 11 de septiembre de 2020)

I.-  En un artículo publicado recientemente, el historiador Víctor Orozco analiza desde diferentes ángulos, el actual conflicto del agua en el estado de Chihuahua. El argumento inicial de Orozco, menciona la postura “precautoria” de los agricultores de la cuenca del Conchos, cuyo objetivo es resguardar el agua de las presas para solventar los ciclos de riego del año 2021. 

En este punto en específico, habría que aplicar la categoría analítica de “lo precautorio” al problema del agua en su conjunto. ¿Qué es específicamente “lo precautorio” y, cómo se ha hecho presente este comportamiento humano en torno al conflicto del agua de las presas en Chihuahua? 

En la política y en otros territorios humanos, hay un cúmulo de acciones que tienen la cualidad de ser precautorias. De hecho, puede conceptualizarse al ser humano como un animal de lo precautorio. En el actual contexto de la pandemia por el Covid-19 y de la crisis económica que resulta amenazante, las acciones precautorias han tomado la forma de un apoyo, como si fueran un bastón que nos permite avanzar a lo largo de días aciagos. Pero a su vez, las acciones precautorias traen una carga de afectación y de negatividad. Lo que puede ser una acción precautoria positiva para evitar el contagio por Covid-19, como la limitación del número de trabajadores en una empresa, ha traído consigo costos negativos para la economía y para la vida de las familias.  En todo caso, habría que analizar lo que se refiere como “acciones precautorias” desde sus varias aristas. Las acciones precautorias tienen múltiples causas y tienen múltiples efectos, que deben ser considerados en toda su complejidad. 

En los tiempos pre-electorales, los partidos políticos y los grupos que actúan al interior de los mismos, desarrollan acciones precautorias para garantizar en lo más posible, el acceso o la continuidad en el poder. En el terreno de la estrategia política, desde el punto de vista del “Arte de la guerra” de Sun Tzu, lo que hacen los actores políticos en los tiempos pre-electorales, puede ser analizado bajo una lógica precautoria respecto al poder.  

De inicio, en torno al conflicto por el agua de las presas en Chihuahua, se identifican cuatro acciones precautorias: 

A) Los agricultores de la cuenca del Conchos pretenden garantizar de manera precautoria el ciclo de riego 2021, con el agua que actualmente tienen las presas. Con los niveles actuales de las presas y en un contexto climático de sequía, los mismos agricultores han argumentado que el agua almacenada será insuficiente para cubrir los ciclos de riego del año entrante.  

B) De manera también precautoria, el gobierno federal pretende entregar a los Estados Unidos el total de agua del ciclo 35, que está establecido en el tratado internacional de 1944. La acción precautoria del gobierno federal tiene por objetivo evitar un posible conflicto diplomático. Se ha afirmado múltiples ocasiones, que lo establecido en el tratado internacional de 1944 resulta desventajoso para Chihuahua y ventajoso para otros estados del norte del país. 

C) En el caso específico de Morena y de la 4T, las acciones precautorias para asegurarse en lo más posible el acceso o la continuidad del poder hacia el 2021, han recurrido a una estrategia de la polarización creciente, que por lo menos, resulta cuestionable. 

D) En el caso específico de los panistas, los priistas y otros actores partidistas en Chihuahua, las acciones precautorias para acceder al poder hacia el 2021, han recurrido al usufructo del movimiento del agua. Panistas, priistas y otros actores se han montado en el movimiento del agua con fines electorales.

Hasta aquí se identifican cuatro acciones precautorias, y no una. 

¿En la actual coyuntura de escalada del conflicto, alguna de estas acciones precautorias posee una mayor importancia que las otras? ¿De qué forma y por qué, una de estas acciones precautorias tendría más importancia que las otras? ¿Hay condiciones de gobernabilidad para construir un orden y una jerarquización a partir de estas cuatro acciones precautorias, sin generar conflicto alguno? ¿O más bien, estas cuatro acciones precautorias han entrado en un terreno político irresoluble y trágico? 

Se puede afirmar que estas acciones precautorias poseen una configuración diferente, es decir, son distintas. No es lo mismo, una acción precautoria atravesada por variables climáticas como la sequía y la lluvia (A), que una acción precautoria que se relaciona con variables jurídicas, diplomáticas y con las elecciones en Estados Unidos (B). Sin embargo, las cuatro acciones precautorias referidas coinciden en el terreno de lo político. Los hilos precautorios de A, B C y D, están en este momento enredados unos con otros, de tal forma que el asunto se ha vuelto una maraña política. ¿Quiénes son los responsables de que el conflicto haya escalado hasta este punto tan complicado y álgido? 

En su artículo, Víctor Orozco, afirma que “sorprende el encono”, con el cual los agricultores han defendido el agua de las presas. Este encono, se debe fundamentalmente a cuatro razones que son evidentemente políticas: 

- La cerrazón y el empecinamiento del gobierno federal al imponer una decisión que pudo ser diferente. 

- Un pésimo manejo estratégico por parte de los operadores del gobierno federal, que acumularon error tras error en el tratamiento del problema. 

- Una postura de menosprecio por parte del mismo presidente, que terminó subestimando la fuerza política y la capacidad organizativa de los agricultores de la cuenca del Conchos.  

- Una postura de frialdad por parte del gobierno estatal, que en todo momento se ha mantenido a distancia del conflicto, sin generar compromiso alguno. 

En este momento, los hilos de las acciones precautorias de A, B, C y D, se siguen enredando. ¿Hay alguien que sea capaz de desenredarlos y poner orden? El asunto precautorio, que merece ser atendido de manera prioritaria para resolver el problema del agua en el estado, es el término del conflicto. Se requiere ser lo suficientemente precautorios, para evitar que el conflicto se mantenga en estado de tensión y/o crezca.


II.- En la actual coyuntura, el problema por el agua de las presas en Chihuahua ha tomado una forma fatídica. Se identifican dos cuerpos de argumentos que han sido llevado al extremo y que se han asumido de manera fatídica. Estos cuerpos de argumentos están polarizados. El primer cuerpo de argumentos se ha formado en torno al punto A (Los agricultores de la cuenca del Conchos pretenden garantizar de manera precautoria el ciclo de riego 2021, con el agua que actualmente tienen las presas). El segundo cuerpo de argumentos se ha formado en torno a B (De forma precautoria, el gobierno federal pretende entregar a los Estados Unidos el total de agua del tratado de 1944, con la finalidad de evitar un posible conflicto diplomático). 

Desde una lógica precautoria y probabilística puede afirmarse que:

- Es posible que llueva o que no llueva lo suficiente. A partir de ello, el agua almacenada  en las presas de Chihuahua, garantizaría o no garantizaría los ciclos de riego del 2021. Estas serían las posibilidades en torno al punto A, que tendrían que analizarse en el contexto actual de la sequía.

- Es posible que, de no pagarse completa la cantidad de agua a los Estados Unidos en lo que compete al tratado de 1944, se pudiera o no se pudiera generar un conflicto diplomático en lo futuro. Hasta el momento no queda claro, si se generaría o no, un conflicto diplomático de esta forma. Tampoco queda claro cuáles serían los alcances de un conflicto de esta naturaleza. A su vez, habría que considerar, que aun quedando faltantes de agua por pagar a los Estados Unidos, este conflicto sería evitable en los términos de una posible negociación diplomática. 

No tiene caso entrar en el terreno de la guerra de cifras en torno al agua, que se ha generado entre la postura de los usuarios de los distritos de riego en Chihuahua y la CONAGUA. El manejo político y mediático de esta guerra de cifras ha quedado convertido en un territorio minado, muy difícil de transitar. 

Tampoco tiene sentido, defender a ultranza la postura precautoria de A o la postura precautoria de B. Hay una inercia fatídica que se ha formado en los cuerpos de argumentación en torno a las posturas precautorias de A y B. En este plano, el debate es una encrucijada que tiene la forma de un callejón sin salida. Para enrumbar una posibilidad de salida al problema, los operadores políticos del gobierno federal, del gobierno del estado y de los agricultores de la cuenca del Conchos, tendrían que dejar a un lado las inercias fatídicas que arrastran el conflicto hacia lo irresoluble. 

Lo que se requiere en este momento es política, política y más política. ¿Qué no hay operadores de la política federal o local que sean capaces de tratar el conflicto, tomando una distancia de las posturas fatídicas y construyendo acuerdos políticos desde abajo, junto con los agricultores? ¿Es mucho pedirle a los políticos, que hagan el trabajo que les corresponde?


III.- Hay una postura precautoria que tendría que ser colocada por encima de lo que se ha analizado hasta esta parte. Se requiere tomar las precauciones necesarias antes de que los conflictos por el agua en el norte de México se conviertan en un problema mucho mayor. No faltan muchos años para que se agote el agua subterránea que permite abastecer a la ciudad de Chihuahua. Hace algunas semanas se publicó un artículo de Alejandro Toledo que resulta señero respecto al problema mencionado: “Agua para la vida” (La Jornada, 25 de agosto de 2020).

Si hay un uso indebido del agua, al que se le ha referido como “huachicoleo del agua” que se aplique la ley y que se lleven a cabo las reformas correspondientes en la materia. No basta, que las denuncias de los usos indebidos del agua sean usadas como bombas molotov que se lanzan desde el pódium de las conferencias mañaneras del presidente.

Si hay formas de desarrollar la agricultura que resultan problemáticas en los distritos de riego en Chihuahua, respecto a los usos desmesurados del agua, que las instancias de los gobiernos federal y estatal construyan proyectos para generar alternativas. No basta, que el superdelegado federal en Chihuahua levante una cartulina en forma de protesta denunciado a los productores de nuez y de alfalfa, mientras desfila ante la pasarela de los medios. 

Si hay un uso industrial que también resulta problemático por la demasía del agua que se usa en la fabricación de cerveza en la planta Heineken en Chihuahua, que se le dé un tratamiento político y legislativo al problema. Si Morena tiene mayoría legislativa en el poder legislativo federal, que se aproveche el momento para reordenar los usos industriales del agua. 

Resulta necesario, que a nivel nacional se construya una estrategia integral para darle tratamiento al problema del agua, antes de que los conflictos sean llevados a una cuenta regresiva que se aproxime al cero…

Notas para desenterrar la ideología (Artículo publicado en el portal de Poetripiados, 6 Septiembre, 2020)

I.- La ideología es una forma de construcción de la verdad, no es la verdad en sí misma, no es la sustancia de esta verdad, sino un conjunto de mecanismos a través de los cuales se construye la verdad. Hay que entender las formas discursivas a través de las cuales se construye la ideología. Hay que dejar en claro los movimientos, los transcursos y los usos de la ideología. 


II.- Es necesario aprender a desarmar las maquinarias de la ideología y escudriñar su funcionamiento. Pieza por pieza, hay que desarmar las maquinarias de la ideología para entenderlas desde sus mismos adentros. 


III.- Para pensar en su profundidad la ideología, es necesario desprenderse del marxismo clásico. La ideología es mucho más que una “falsa conciencia” o una “verdadera conciencia”. En los términos de la ideología, el mundo es mucho más que una simple bipolaridad política o ética. Detrás de una ideología, hay un complejo mapa formado por contenidos políticos, económicos, filosóficos, históricos, sociales, antropológicos, etc. El trabajo crítico en torno a la ideología, consiste en dibujar este mapa con la mayor claridad posible. La crítica de la ideología es una cartografía. 


IV.- Para dibujar el mapa de una ideología es necesario tomar una distancia. No es lo mismo, dibujar el mapa de una ideología desde los adentros de este mapa, que desde afuera del mismo. ¿Qué tanto se puede estar atrapado en un mapa ideológico, cuando se le dibuja y se le critica? ¿Qué tanto es necesario, distanciarse de este mapa para afilar la punta del lápiz de la crítica? 


V.- Para desentrañar la ideología, se requiere ir más allá de los mecanismos convencionales del análisis del discurso. La arqueología de Foucault proporciona un conjunto de herramientas para escudriñar a profundidad los territorios de la ideología. Es pertinente entonces, una arqueología de la ideología.


VI.- La ideología no es plenamente racional, no es plenamente luminosa, ni transparente. Žižek escarba en torno a la ideología y descubre sus contenidos de irracionalidad, deja en claro los velos a través de los cuales funciona el inconsciente de la ideología.  Hay una “fantasía ideológica” que tiene la forma de una utopía, pero que en términos inconscientes es mucho más, o mucho menos, que una utopía.  


VII.- Si la ideología está habitada, tanto por contenidos racionales como por contenidos irracionales. Tendríamos que analizar los claros y los oscuros de la ideología. Los territorios de la ideología, son entonces claroscuros. La ideología es un tablero de ajedrez formado por puntos blancos y puntos negros, cuyos límites y cuyas posibilidades son imprecisos. 


VIII.- La ideología posee una especie de magia intrínseca, un encantamiento que resulta similar a un enamoramiento. Cuando alguien queda atrapado en los encantos de la ideología, es muy común que suceda el síndrome de Blanca Nieves. El síndrome de  Blanca Nieves es un encantamiento ideológico que es racional e irracional. Con la ceguera de por medio, toda la verdad, la justicia y la belleza posibles, se colocan del lado de la ideología a la que se ama y se defiende sin reparos. El síndrome de Blanca Nieves es un encerramiento en el yo de la ideología. 


IX.- Cuando se camina en los terrenos de la ideología, es necesario tomar distancia de uno mismo, tomar una postura crítica en contra de uno mismo. La autocrítica debe ser inquisitiva y despiadada, debe cuestionar de fondo lo que se es y lo que se puede ser.


X.- En el fondo la crítica de la ideología, desemboca en una pregunta que fue deslizada por Nietzsche: “¿Cuánta verdad soporta el hombre?”…

El problema del agua en Chihuahua y la negación del “pueblo” (Artículo publicado en el portal de Aserto, 27 de agosto de 2020)

Nunca el “pueblo” será una plenitud, nunca será una totalidad social, ni una totalidad política bien definida. El “pueblo” es un concepto impreciso, cuyo piso ideológico y político no resulta del todo claro. Es necesario entonces, analizar a profundidad los usos del concepto y de la funcionalidad política del “pueblo”, que se han hecho presentes durante el gobierno de López Obrador. 

En los debates que se han generado en redes sociales y en los medios sobre el movimiento de los agricultores que defienden el agua de las presas de Chihuahua, se ha evitado analizar a profundidad el concepto del “pueblo”. ¿Para la 4T y para Morena, los agricultores que han defendido el agua de las presas en Chihuahua, son parte del “pueblo” o no lo son? 

A lo largo del conflicto por el agua de las presas en Chihuahua, se identifican un conjunto de mecanismos discursivos y de operación política, a partir de los cuales los agricultores de Chihuahua han sido marginados, denostados e incluso negados como “pueblo”. 

En el fondo del conflicto por el agua de las presas en Chihuahua, hay una negación de los agricultores como “pueblo”. En esta negación, se identifica un pragmatismo en el proceder gubernamental, y se identifica también, una traición política.

En la negación de los agricultores de Chihuahua como “pueblo”, es posible identificar entre algunos lópezobradoristas el síndrome de Judas. Aunque los agricultores han sido negados como “pueblo” más de tres veces. Entre algunos integrantes de Morena, hay una obstinación por negar a los agricultores de Chihuahua como “pueblo”. 

Desde las estructuras del poder gubernamental y desde una militancia que evita la autocrítica, los lópezobradoristas se reservan el derecho de aprobar o desaprobar quienes son los integrantes del “pueblo” y quienes no lo son. A este respecto, habría que preguntarse: 

¿Cuál es el perfil social que un sujeto debe tener para ser concebido como parte del “pueblo”? 

¿Cuál es el estatus económico que un sujeto debería tener para ser reconocido como “pueblo”?

¿Cuál es la afinidad ideológica o política que un sujeto debe tener, para ser parte del “pueblo”? 

¿Cuáles son las razones, por las cuáles los agricultores de Chihuahua que han defendido el agua de las presas, han sido negados como “pueblo”? 

Sobre el concepto de “pueblo” que ha sido utilizado ideológica y políticamente por la 4T y por los militantes de Morena, se identifican un conjunto de vaguedades, ambigüedades y vacíos. Este concepto está lleno de trampas. Mientras se niega a los agricultores de Chihuahua como “pueblo”, el presidente convoca al “pueblo” para hacer una consulta en la que se decida, si se juzga o no se juzga, a los expresidentes priistas y panistas por los actos de corrupción cometidos. 

El de “pueblo” es un concepto que ha sido manipulado mediante dos mecanismos: A) discursos impregnados de una retórica que se inflama al grado de la exacerbación y, B) el trazo de una metafísica política que coloca al pueblo en una especie de paraíso histórico que resulta imaginario y real a la vez.  

Por un lado, hay una retórica del “pueblo”, que discursivamente resulta conveniente para un proyecto político-gubernamental-electoral. Pero los puntos de apoyo de esta retórica están sujetos de ambigüedades, vaguedades y vacíos conceptuales y fácticos. Estamos hablando de una discursividad del “pueblo”, cuyo piso teórico y cuyo piso práctico es inestable y poco claro. 

Por otro lado, el “pueblo” posee una existencia real y palpable. Pero también tiene una existencia imaginaria, que está más allá de lo real y que se instala en una metafísica. Hay una metafísica del “pueblo”, como sustancia ideológica y política. El “pueblo” es una especie de altar, un templo al que se le invoca de vez en cuando para allanar o justificar las acciones gubernamentales. Al pueblo se le convoca, para una consulta sobre enjuiciar o no enjuiciar a los expresidentes. Al pueblo se le evoca, como parte de una historia a la que se rememora y se consagra en los términos de una religiosidad política. Al pueblo se le invoca, de la misma manera en que se lanzan llamados y oraciones a los dioses que están más allá de la tierra. 

A los defensores de la 4T y a los militantes de Morena, se les plantean las siguientes preguntas: 

¿Que no el “pueblo”, son también las feministas que han demandado una actitud mucho más comprometida y consecuente de la 4T ante la violencia de género?

¿Que no el “pueblo”, son también las víctimas de la violencia del crimen de organizado que han dejado de ser escuchadas y atendidas por el gobierno de López Obrador? 

¿Qué no el “pueblo”, son también los indígenas que han manifestado su oposición a la construcción del tren maya? 

¿Qué no el “pueblo”, son también los indígenas yaquis de Sonora que tuvieron que manifestarse enfáticamente ante la 4T para ser escuchados?

¿Qué no el “pueblo”, son también los agricultores de Chihuahua que defienden el agua de las presas para garantizar los ciclos de riego del año  2021, en un contexto de agravamiento de la sequía? 

¿Dónde comienza y dónde termina el “pueblo” para los defensores del lópezobradorismo? 

¿Acaso el “pueblo”, es un concepto cuya funcionalidad política es fundamentalmente electoral, y se utiliza entonces como un mecanismo de adhesiones y captura de votos? 

¿Más allá de lo electoral, hay un sujeto del pueblo al que se procura empoderar, para dialogar, debatir y decidir sobre los problemas del país? 

¿O más bien, el “pueblo” es presa de una estrategia propagandista que administra y limita el diálogo, el debate y la participación activa de la sociedad en la solución de los problemas del país?

El claroscuro ajedrez de la publicidad gubernamental y la revista Nexos (Artículo publicado en el portal de Aserto, 22 de agosto de 2020)

I.- Los acontecimientos sucedidos en la semana que está por concluir, que fueron parte de los titulares de la prensa nacional, están íntimamente ligados entre sí. La denuncia presentada por Emilio Lozoya, incluye señalamientos en contra de la columnista Lourdes Mendoza y el periódico “El financiero”. 

En las páginas 35 y 36 de la denuncia de Lozoya, se afirma textualmente:

“Luis Videgaray Caso, me instruyó a que, en cuanto recibiera el dinero en efectivo, se comprara una bolsa de mujer de la marcha Chanel, para regalársela a su amiga, la periodista Lourdes Mendoza. Una vez que se recibieron las maletas de dinero, dicha bolsa fue comprada, por un monto de entre 4.000.00 a 5.000.00 dólares americanos…”

En la misma denuncia, se refiere que el entonces Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, se molestó porque Nafin le negó un crédito por 100 millones de dólares al periódico “El Financiero”, en un momento de dificultades económicas por el que travesaba este medio. Derivado de lo anterior, Videgaray estuvo a punto de despedir al director general de Nafin, Jacques Rogozinski. Finalmente, la gestión de Videgaray logró que Bancomext le otorgara el préstamo al periódico. 

Habría que preguntarse. ¿Cuánto del dinero que se observa en los videos que fueron revelados esta semana, fue destinado al financiamiento formal o informal de la prensa, con fines de beneficio político y electoral? La pregunta se lanza, lo mismo para los militantes del PRI, del PAN y de Morena. En el caso de la denuncia de Lozoya, queda claro que una parte del dinero de la corrupción peñanietista era destinado a la prensa. En el caso de Morena, no queda suficientemente claro el destino del dinero que le fue entregado a Pío López Obrador, durante la campaña por la gubernatura de Chiapas en 2015. 

Las relaciones de los gobiernos con una parte de la prensa y con algunos intelectuales, están atravesadas por el dinero y por los cotos de poder otorgados, en intercambios que son de ida y vuelta. La medida aplicada por la Secretaría de la Función Pública (SFP) en contra de la revista Nexos, es una jugada económica y de poder para castigar a la prensa que resulta incómoda. 

Hace unos días, se publicó una resolución de la SFP que sanciona a la revista Nexos, inhabilitándola para celebrar contratos de publicidad oficial y multándola por una cantidad de 999 mil 440 pesos. En un comunicado emitido por la organización Artículo 19, se plantea que las acciones del gobierno federal son un “mecanismo de censura indirecta” en contra de la revista dirigida por Héctor Aguilar Camín (“Resolución sobre revista Nexos representa un mecanismo de censura indirecta”, 21 de agosto de 2020). 

Uno de los medios que más ha luchado en contra de la censura indirecta, es la revista Proceso. En el año 2009, bajo la dirección de Rafael Rodríguez Castañeda, la revista Proceso interpuso una denuncia por la falta de regulación del artículo 134 de la Constitución, en torno a la publicidad oficial en los medios. 

Un artículo publicado en la misma revista Proceso, sintetiza la lucha en contra de la censura indirecta que este medio libró durante los sexenios de Fox, Calderón y Peña Nieto (“La lucha de Proceso contra la censura indirecta”, 23 de noviembre de 2017):

«“Desde 1976, cuando se fundó la revista Proceso, advertimos que el gobierno federal asigna de manera arbitraria la publicidad de sus dependencias destinada a ser difundida por los medios de comunicación. En ocasiones, la utiliza como mecanismo para premiarlos o castigarlos de acuerdo con su línea editorial”, argumentó el director de la revista ante la CNDH. Esa circunstancia “fue particularmente grave durante el gobierno de Vicente Fox, que restringió a su arbitrio la publicidad destinada a las páginas de la revista, conforme le molestaba a él y a sus colaboradores la información que difundíamos”. Y en el caso de su sucesor, “la situación empeoró” y “prácticamente la publicidad del gobierno federal en Proceso se redujo a cero”.»

Históricamente, uno de los medios que más han sido golpeados por la censura indirecta es la revista Proceso, que ha mantenido una línea editorial crítica ante los gobiernos priistas, panistas y morenistas. En el caso de la revista Nexos, las relaciones con el poder han sido diferentes. Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari,  se entabló una lucha descarnada entre los grupos de las revistas Vuelta (que posteriormente tomó el nombre de Letras Libres) y Nexos, en la búsqueda de los beneficios del poder gubernamental. Ocatvio Paz, cabeza de la revista Vuelta, y Héctor Aguilar Camín, quien era la figura más visible de la revista Nexos, sostuvieron una confrontación a muerte atravesada por dos objetivos: ser el grupo de intelectuales que le hablase más cerca al oído al presidente, y obtener beneficios políticos y económicos, como la dirección del CONACULTA y el control del canal 22. 

A diferencia de la revista Proceso, la línea crítica de la revista Nexos ha guardado una cierta mesura en sus relaciones con el poder gubernamental. En las últimas décadas, una parte de la historia de la izquierda intelectual en México está atravesada por las revistas Letras Libres y Nexos. En ambas revistas puede rastrearse un significativo bagaje ideológico y político, que dejó atrás a la radicalidad de la izquierda que se pronunciaba por el marxismo y la revolución cubana, y que ha tejido un conjunto de caminos hacia una postura socialdemócrata, que muchas veces se inclina demasiado a la derecha, hacia el neoliberalismo. 

Una parte de la historia de la neoliberalización de la izquierda en México, está atravesada por ambas revistas. En los archivos de las revistas Letras Libres y Nexos, puede rastrearse una transubstanciación ideológica y política de la izquierda intelectual mexicana, que pasa de la radicalidad a la moderación, y desde ahí, a la absorción neoliberal. 


II.- El gobierno de López Obrador no ha modificado las relaciones entre el poder gubernamental y la prensa. Durante el año 2019, en comparación con el último año del gobierno de Peña Nieto, el actual gobierno redujo en 40% el presupuesto para medios, pero la distribución del gasto por publicidad gubernamental sigue siendo discrecional. Televisa y TVAzteca fueron los más beneficiados con la publicidad gubernamental en 2019, con 303 y 284 millones de pesos, respectivamente. Con la reciente política educativa, que estará transmitiendo las clases por televisión, ambos medios seguirán siendo los preferidos del sexenio.

Hay medios con inclinación hacia la izquierda, que han sido beneficiados por la publicidad gubernamental durante el gobierno de López Obrador: 

“La Jornada, por ejemplo, recibió 86 contratos federales por 200 millones 788 mil pesos en 2019, un monto más de dos veces superior a los 94 millones 856 mil pesos que obtuvo en 2018. Según los datos de Compranet, el diario dirigido por Carmen Lira se convirtió en el tercer medio más beneficiado en contratos de comunicación social por el gobierno de López Obrador, pues se ubica detrás de Televisa y TV Azteca, pero muy por encima de sus competidores directos como El Universal o Milenio…” (“La 4T cerró a medias la llave de la publicidad oficial”, portal de Proceso, 13 de abril de 2020).

En el ajedrez de las relaciones gubernamentales con la prensa y con los intelectuales, las fichas se mueven a conveniencia del poder en turno. En el caso de la editorial Vuelta, que publica la revista Letras Libres, el recorte presupuestal en el primer año de gobierno de López Obrador es significativo. En el último año del gobierno de Peña Nieto, la editorial a cargo de Enrique Krauze, recibió 4 millones 228 mil pesos, por concepto de publicidad gubernamental. En 2019, recibió solamente 142 mil pesos por el mismo concepto. 

En el caso de la revista Nexos, durante el 2018 recibió 11 millones 880 mil pesos, por publicidad del gobierno. Durante el 2019, la revista dirigida por Héctor Aguilar Camín recibió únicamente, 151 mil pesos. Prácticamente, desde el año 2019, las medidas de censura indirecta por parte del gobierno federal hacia la revista Nexos y hacia otros medios, ya estaban en funcionamiento y han continuado operando en lo que va del año 2020. 

Desde la lógica del proyecto político de la 4T, que ha emprendido una confrontación sistemática en contra de los periodistas y los medios que considera “sus enemigos políticos”, se plantea la siguiente pregunta: ¿Era necesaria una medida como la tomada por la SFP ante la revista Nexos, que ha dado lugar a la formación una red solidaria con este medio, ante lo que se considera una censura y un ejercicio de poder desproporcionado? No era necesaria. De facto, desde el 2019, ya estaba operando una censura indirecta en contra de la revista Nexos y otros medios. 

Las consecuencias derivadas de la decisión tomada por la secretaría a cargo de Irma Eréndira Sandoval, no han hecho más que atizar el descontento de los medios y de una parte del círculo rojo (de izquierda y de derecha) ante las medidas arbitrarias de la 4T. En términos de estrategia política, la sanción contra la revista Nexos es una equivocación que tendrá costos en el corto y mediano plazo.

La revista Nexos ha perdido una parte de su soporte financiero, pero la medida que la SFP ha emprendido en torno a este medio, ha generado un conjunto de adhesiones y simpatías que le traerán beneficios. Y en el caso del financiamiento gubernamental, Nexos continúa recibiendo apoyos por vías alternas al gobierno federal. Durante el año 2019, la revista dirigida por Héctor Aguilar Camín, recibió contratos de publicidad del gobierno de Jalisco, encabezado por Enrique Álfaro, por un monto de 5 millones 715 mil pesos (“Alfaro y su larga precampaña”, portal de Proceso, 20 de junio de 2020). Es muy posible, que otros gobiernos estatales y municipales muestren su solidaridad con la revista Nexos, y contraten publicidad en este medio. 


III.- La revista Nexos fue fundada en 1978, por un grupo de intelectuales encabezados por el historiador Enrique Florescano. Las plumas que han formado parte del consejo editorial y de los colaboradores de la revista, son de mucho peso para la misma izquierda. En el primer número publicado de esta revista, los colaboradores fueron los siguientes: Enrique Florescano, Pablo González Casanova, Lorenzo Meyer, Carlos Monsiváis (†), Luis Villoro (†), Guillermo Bonfil (†), José Joaquín Blanco, Héctor Aguilar Camín, Adolfo Castañón, Julio Frenk, Alejandra Moreno Toscano, Carlos Pereyra (†), José Luis Reyna, Arturo Warman (†), Luis Cañedo, Eugenio Filloy, Cinna Lomnitz (†), Daniel López Acuña, José Warman, Antonio Alatorre (†), Yolanda Moreno Rivas (†), Alba Rojo (†) y Bernardo Recamier.

En el 2018, la revista Nexos celebró 40 años de estar en circulación. A manera de homenaje, el Fondo de Cultura Económica publicó dos libros que son una antología de la revista: “Las décadas de nexos. 1978-1997. Tomo I” y “Las décadas de nexos. 1998-2017. Tomo II”.

Durante la actual pandemia, la revista Nexos le ha dado seguimiento a la publicación de un artículo que ha resultado sumamente incómodo para el gobierno de López Obrador: “¿Qué nos dicen las actas de defunción de la CDMX?” (Mario Romero Zavala y Laurianne Despeghel, 25 de mayo de 2020). En este artículo, a partir de un análisis de las actas de defunción del registro civil de la ciudad de México, se demostró científicamente con solidez, que las muertes por Covid-19 son cuatro veces más que las admitidas por las cifras oficiales. Desde hace 3 meses se le ha dado seguimiento a la investigación de este artículo, y con publicaciones periódicas en la revista Nexos, se ha demostrado con evidencia suficiente y con rigor metodológico, que las cifras por las muertes en la pandemia son mucho mayores a las de las autoridades oficiales. 

Otro artículo publicado por la revista Nexos que causó significativa incomodidad al gobierno de López Obrador, fue escrito por María Amparo Casar (“El Gran Benefactor”, 1 de marzo de 2019). En este artículo se realiza un análisis sólido en los términos de su fundamentación científica, que hace notar la tendencia clientelar que tienen los programas de la Secretaría de Bienestar, que entregan apoyos a 23 millones de mexicanos. Los beneficiados por los apoyos del bienestar y sus familias, son votantes en potencia para Morena en el proceso electoral del 2021.

La revista Nexos y otros medios periodísticos, resultan sumamente incómodos para el gobierno de López Obrador. Es obvio, que la jugada del gobierno federal que deja fuera a esta revista de la publicidad oficial, es una represalia política.

La UACH y las trampas de la gratuidad educativa (Artículo publicado en el portal de Aserto, 18 de agosto de 2020)

Entre los efectos negativos de la pandemia en México, la Secretaría de Educación Pública estima que alrededor de 800 mil alumnos que terminaron la secundaria el ciclo escolar pasado, no continuarán con sus estudios en el bachillerato. Los estragos económicos causados por la pandemia serán una de las principales causas de la deserción escolar (“SEP estima deserción de 800 mil alumnos de bachillerato por pandemia”, Excélsior, 26 de junio de 2020).

Las investigaciones sobre la deserción escolar en México subrayan que el mayor número de estudiantes que abandonan sus estudios se concentran en la educación media (bachilleratos y carreras técnicas) y superior (universidades, tecnológicos, etc.). La deserción escolar tiene la forma de un embudo que se va cerrando mientras los jóvenes avanzan en sus estudios. El espacio más cerrado de este embudo se ubica en la educación media y superior.

La Encuesta Intercensal 2015 aplicada por el INEGI, reveló que 2 millones 200 mil alumnos abandonaron los estudios de educación media superior y superior por diferentes motivos, entre los que destacan los factores económicos. Las cifras del mismo estudio del INEGI, plantean que de cada 100 alumnos que ingresan a la universidad, únicamente 8 concluyen sus estudios. Entre los jóvenes en edad para estudiar la universidad en México, únicamente el 24% cursa una carrera en alguna institución de educación superior. Esta última cifra contrasta con países como Australia, Islandia y Corea del Sur, donde el 60% de la población en edad para cursar la universidad, está estudiando en este nivel educativo. 

Detrás de los mecanismos mediante los cuales las universidades administran los ingresos y los egresos de estudiantes a la educación superior, se identifican un conjunto de medidas clasistas y excluyentes a las que se ha conceptualizado de manera tramposa como “brechas educativas”. En el fondo del problema está la lucha de clases. Las desigualdades educativas, sociales y económicas tienen como fondo a la lucha de clases, que queda encubierta por conceptos como el de “brechas educativas”. Los estudios de educación media y superior en México, son un enorme cedazo que separa a los que tienen más recursos de los que tienen menos recursos, que traza una distancia entre los más aptos y los menos aptos, que divide a las poblaciones entre los acreditados con un título universitario y los no acreditados con este nivel de estudios. 

Las instituciones de educación superior se han encargado de construir un complejo conjunto de laberintos para que unos pocos avancen hasta concluir sus estudios profesionales, y para que otros se pierdan a lo largo del trayecto, y deserten. Detrás de este mecanismo hay un abandono de enormes segmentos sociales que forman parte de las cifras de la pobreza y la precarización laboral. Los que desertan son los abandonados por el gobierno, son los desahuciados por las universidades, son los desestimados por la clase empresarial y, son también, los olvidados por la sociedad. 

Gabriel Zaid refiere que a lo largo del siglo XX la universidad se ha convertido en un enorme aparato de saber y de poder para distribuir rangos de capacidad económica, política y social:

“La pertenencia a círculos universitarios es la vía de ascenso equivalente a lo que en otro tiempo fueron las órdenes sagradas o el mutualismo masónico. No hay mejor capital para empezar a progresar que los títulos universitarios (sobre todo los que cuentan) y las buenas relaciones (sobre todo las que cuentan). Lo dicen los padres que renuncian a otras formas de acumulación para darle una carrera a sus hijos: es la mejor herencia.” (“De los libros al poder”, 2011).

Son unos cuantos los que pueden acceder a los estudios universitarios y mantenerse en la carrera hasta el final. Y son menos, los universitarios que en la carrera de los ascensos logran trepar hasta las cumbres de los más altos salarios y las relaciones políticas de primer nivel, que permiten el trato directo con los gobernadores, con los altos funcionarios de gobierno y con los empresarios más pudientes. 

El  rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, Luis Fierro, forma parte de un conjunto de 14 rectores de universidades en México, que ganan más que el presidente. El actual rector de la UACH tiene un salario de 119 mil pesos al mes. Hay rectores de otras universidades públicas en México, cuyo salario es austero, como el caso de Jorge Ignacio Peña González, quien está cargo de la Universidad Autónoma de Nayarit y tiene un sueldo mensual de 38 mil 982 pesos (“Supersalarios. Rectores ganarían más que AMLO”, El Universal, 1 de agosto de 2018). Los altos salarios de los funcionarios que administran las universidades públicas son decididos por las cúpulas que gobiernan a estas instituciones, y son uno de los símbolos más dolientes de la inequidad educativa, económica y social. 

En la Universidad Autónoma de Chihuahua hay una casta de universitarios cuyos salarios y prebendas forma parte de las élites económicas y políticas de Chihuahua. “Más de 80 funcionarios de la UACH, entre directores de facultades y secretarios de la universidad, mensualmente ganan un monto superior a los 60 mil pesos hasta más de 100 mil pesos. Por lo que en estos rubros se destinan millones de pesos; tan solo en 10 funcionarios se gasta más de un millón de pesos.” (“Crea rector de la UACH casta de 34 funcionarios que ganan más de $100 mil”, La Opción de Chihuahua, 25 de enero de 2019). 

Por un lado, hay un conjunto de privilegios salariales y políticos, que son muy notorios entre un grupo de funcionarios de la Universidad Autónoma de Chihuahua (y de otras universidades en el estado). Por otro lado, hay una serie de mecanismos administrativos y burocráticos que le dan forma al embudo educativo que cierra el paso a los estudios de nivel medio y superior.

Los exámenes de ingreso a las universidades, las cuotas semestrales, el pago por otros servicios recibidos por los estudiantes, los mecanismos que administran y burocratizan la entrega de becas y otros procedimientos universitarios, son un conjunto de medidas que forma parte de un cedazo de exclusión. Los alumnos son orillados a desertar de manera directa o indirecta. Hacia principios del siglo XXI, las instituciones de educación superior se han convertido en un embudo darwiniano que administra los beneficios educativos bajo una lógica de privilegios: los más pudientes y los menos pudientes, los más aptos y los menos aptos, los con título y los sin título, los que solo tienen estudios de licenciatura y los que tienen la capacidad de estudiar un posgrado, los que estudian en las universidades públicas y los que tienen la capacidad de pagar  las cuotas altísimas de las universidades privadas más elitistas del país y el extranjero. 

En el texto “De los libros al poder” (2011), Gabriel Zaid analiza los mecanismos de ascenso que atraviesan a la universidad en la carrera por la persecución del poder político y económico a lo largo del siglo XX. Miguel Alemán Valdez fue el primer universitario que ocupó la presidencia de la república, y fue referido como el “cachorro de la revolución”. Antes de Alemán Valdez, los presidentes de México fueron generales que participaron en la lucha armada de la revolución mexicana. Después de Alemán Valdez, los espacios de poder en el gobierno han sido ocupados por los universitarios. Y son los tecnócratas, formados en universidades privadas del extranjero y de México, quienes han ocupado los espacios de poder gubernamental en la etapa neoliberal. 

Al analizar los mecanismos de ascenso político y económico que están presentes entre los universitarios, Zaid deja en claro que no hay diferencias significativas entre la izquierda y la derecha. Entre los universitarios, hay castas de izquierda y castas de derecha, que han sido beneficiarias en la repartición del poder político y económico. 

Los silencios que las castas de universitarios de izquierda y de derecha, guardan ante el reclamo de los estudiantes que demandan una disminución de los costos de las cuotas de inscripción en la UACH en la coyuntura de la pandemia, tiene que ver con la lógica de: “No darle patadas al pesebre”. 

Hay que convertirse en los porteros, que abren y cierran las puertas de entrada a los recintos universitarios. Esta será una forma de resguardar los privilegios de las castas de la izquierda y la derecha, que confluyen en las universidades. 

Hay que prometer la gratuidad educativa, tal como lo hizo Javier Corral en las elecciones del 2016, para incumplir luego la promesa y seguir prometiendo lo mismo en las elecciones venideras. 

Hay que disminuir los costos de las cuotas de inscripción en las universidades, tal como lo hizo la UACH en el año 2018. Pero, no hay que disminuirlos demasiado, porque los alumnos no pueden dejar de ser concebidos como “clientes” que tienen la capacidad de seguir pagando por la prestación de un servicio educativo mercantilizado. 

Hay que reformar el artículo tercero para declarar la gratuidad de la educación superior, tal como lo hicieron los actuales diputados y senadores dominados por Morena, y estrangular enseguida los mecanismos de financiamiento público de la educación superior, para dar continuidad al mecanismo de cobro de las cuotas de inscripción en las universidades. 

Hay que ofrecer becas, como las manejadas por la UACH, para administrar a la población estudiantil por segmentos becarizados y monetarizados. Unos merecen pagar menos y otros merecen pagar más. Los estudios socioeconómicos para gestionar una beca universitaria, sirven también para segmentar a la población estudiantil considerando su poder adquisitivo. 

A partir de la reforma al artículo 3º  del año pasado, que admite la gratuidad de la educación superior en México, la pregunta es muy sencilla: ¿Qué pesa más, una declaración constitucional que concibe a los universitarios como sujetos educativos con el derecho a cursar sus estudios de manera gratuita, o la lógica clientelar de las universidades públicas, que ha mercantilizado a los estudiantes y al proceso educativo en su conjunto?...