En los debates del marxismo lacaniano o marxismo postesructuralista, destacan las voces de Slavoj Žižek, Ernesto Laclau y Judith Butler. Por cierto, el nombre de Chantal Mouffe, no suena mucho. Mouffe es viuda de Laclau y escribió junto con él, el libro que lo catapultó a la fama: “Hegemonía y estrategia socialista” (1985). Por estos días, Chantal Mouffe está en México, participó en una conferencia en la UNAM hace cuatro semanas y hace unos días estuvo en un programa de TV UNAM con John M. Ackerman (https://www.youtube.com/watch?v=ZOOE4oQGLuY).
En el plano de la teoría política, no se han debatido los fundamentos estratégicos que llevaron al triunfo de López Obrador en 2018. Es obvio, que la presencia de Mouffe en México tiene que ver con la aplicación de la teoría postmarxista de la “hegemonía” para analizar el triunfo de López Obrador, y para posibilitar las condiciones que permitan la continuidad del proyecto lópezobradorista en un futuro. La teoría postmarxista de la “hegemonía” de Laclau y Mouffe ha sido usada como un bastión pragmático del populismo en América Latina.
En el caso de Butler, su teoría apuntala el feminismo queer. Pero, no voy a entrar en detalles sobre la teoría de la “hegemonía” de Laclau y Mouffe, sobre la teoría “queer” de Butler, ni sobre la teoría de la “ideología” de Žižek. Algunos de los puntos claves de los debates del marxismo postestructuralista, se pueden leer en el libro “Contingencia, hegemonía, universalidad. Diálogos contemporáneos de la izquierda” (FCE, 2003). En ese libro, Žižek, Laclau y Butler debaten a profundidad a partir de sus respectivas posturas teóricas. Es un libro denso, que requiere conocimientos del marxismo, del psicoanálisis lacaniano, de la semiótica y del análisis del discurso, para poder ser comprendido a cabalidad.
En estos días, de forma apresurada, Slavoj Žižek escribió un libro sobre la pandemia del coronavirus (“Pandemic! COVID-19 shakes the world”, 2020). Se nota de inicio, que este libro fue escrito con rapidez sobre la coyuntura del coronavirus. Heriberto Yépez, afirma que Žižek es el “último intelectual”. El juicio de Yépez es desmesurado. Žižek, es más bien un rockstar de la filosofía, que sabe montarse y surfear las olas de las coyunturas políticas. Entre la astucia teórica y la astucia política, Žižek analiza los fenómenos políticos (o de otra naturaleza) y los encajona en su teoría, haciendo uso de la misma estrategia argumentativa: el planteamiento de analogías que comparan contenidos cinematográficos con hechos reales, mediante una serie de categorías analíticas desprendidas del marxismo y de Lacan. Esta operación teórico-política fue utilizada por Žižek en el libro “La nueva lucha de clases. Los refugiados y el terror” (2016), para analizar el fenómeno de las migraciones masivas a Europa. Habrá que leer el nuevo libro de
Žižek, pero la rapidez con la que fue escrito y publicado, resulta sospechosa.
En los debates del marxismo postestructuralista, se ponderan las voces de Žižek, Laclau y Butler. Pero se dejan a lado otras voces. Desde México se está produciendo teoría en los caminos que se abren entre Marx y Lacan. David Pavón Cuéllar, quien trabaja en Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, es una voz con mucho reconocimiento en la materia y está a la altura de Žižek. Se recomienda leer el libro “Elementos políticos del marxismo lacaniano”, que Pavón Cuéllar publicó en 2014…