Introducción
Tomando en cuenta la copiosa producción de discursos sobre el libro y la
lectura, en el México de finales del siglo XX y principios del XXI, así como la
significativa promoción tanto del libro como de la actividad lectora, a partir
de distintas políticas públicas, se pretende estudiar la formación discursiva
en este aspecto de la cultura. Se ubican tres segmentos en la formación de los
discursos sobre el libro y la lectura en el México reciente. No se descarta que
existan otros más:
1) Las
publicaciones en forma de libro, ensayos, artículos periodísticos, generados
fundamentalmente desde la academia y por las voces de especialistas en la
materia.
2)
Textos de política cultural y educativa, y documentos de orden jurídico que los
gobiernos han emitido en la materia.
3)
Elementos semiótico-discursivos, fotografías, imágenes, obra plástica y otro
tipo de representaciones que, en el plano simbólico, significan al libro y/o a
la lectura.
El presente trabajo está centrado en el primero de estos segmentos. El
estudio parte del análisis del libro Abonando la utopía (2006), texto
que reúne cuatro ensayos seleccionados en el Primer Premio “Mauricio Achar el
Señor de los Libros” de Ensayo sobre Fomento a la Lectura, organizado por el
CONACULTA (Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes) en el 2005. De los cuatro textos
contenidos, la revisión se enfoca en el ensayo de Rodríguez Ledesma, que
resultó ganador del premio y da título a la obra, aunque se consideran
componentes de los demás ensayos.
Para este cometido, se han planteado los siguientes objetivos:
-- Conceptualizar el campo de los discursos sobre el libro y la lectura en
el México reciente.
-- Analizar las funciones y las finalidades de los discursos sobre el
libro y la lectura en el México de inicios del siglo XXI.
-- Analizar la institucionalización de estos discursos.
Del campo discursivo sobre el libro y la lectura en México a la
instauración de la "lecturología"
Más allá
de considerar la mera existencia de un cúmulo de discursos sobre el libro y la
lectura en el México reciente, es posible concebir un campo teórico en la
materia. Aún no se ha llegado a afirmar la existencia de un campo teórico
propio del libro y la lectura. A manera de hipótesis, se asume que en México —y
en otros países— desde finales del siglo XX a la fecha, ha ido tomando forma un
territorio teórico que trabaja en el libro y en la actividad lectora. Nos
referimos a este territorio como la disciplina de la "lecturología". Es factible
identificar este ámbito a partir del surgimiento y desarrollo de numerosos
discursos sobre el libro y la lectura en el México reciente. Foucault plantea
que la formación de las disciplinas está en estrecha relación con el control de
los discursos:
Para que
haya disciplina es necesario que haya posibilidad de formular, y de formular
indefinidamente, nuevas proposiciones […] La disciplina es un principio de
control de la producción del discurso. Ella le fija sus límites por el juego de
una identidad que tiene la forma de una reactualización permanente de las
reglas (2005, p. 33 y 38 ).
La emergencia y el desarrollo de los discursos que han configurado la
lecturología, han ido sujetándose a formas de control que es posible poner en
claro. En el análisis del discurso que aquí se desarrolla, se pretende
identificar algunos de estos mecanismos de control y reflexionar sobre ellos.
¿Qué cualidades tiene el campo teórico de la lecturología? Se expone una
respuesta provisional:
1) Este
territorio teórico surge en un momento histórico en el cual las disciplinas
tradicionales de la modernidad (dentro de las ciencias duras, las ciencias
sociales y las humanidades) comienzan a ser cuestionadas dada su tendencia
separatista y fragmentaria.
2)
Emerge en un contexto en el que se abre a debate la interdisciplinariedad, la
transdisciplinariedad y las llamadas teorías de la complejidad.
3)
Este nuevo ámbito teórico posee condiciones paradójicas en su momento de
emergencia. Se le aporta desde distintas disciplinas específicas: desde la
educación, la literatura, la filosofía, la psicolingüística, la historia, etc.
Los contenidos de estos aportes se sujetan en parte a la división disciplinaria
moderna. A su vez, el entramado de aportes desde diversas disciplinas va
poniendo en juego de forma azarosa y a la vez estratégica un campo teórico de
tendencia interdisciplinaria y trans-disciplinaria.
En síntesis, la lecturología es un campo teórico que al tomar como
objeto de estudio tanto el libro como la lectura, va formándose
interdisciplinariamente y trans-disciplinariamente. Esto no ha sido clarificado
ni abordado con suficiencia desde la investigación.
Dentro del segmento de textos en forma de libro, ensayos y artículos
periodísticos, que se han escrito y publicado en torno al libro y la lectura en
el México reciente, en formato de libro existen numerosas publicaciones desde la década de
1990 hasta la fecha. Destacan algunas colecciones:
-- La más importante es Espacios para la lectura, del Fondo de
Cultura Económica. Esta colección inicia en 1999 y sigue publicando hasta hoy.
Tiene en su haber más de 25 libros publicados.
-- La segunda en importancia es Lecturas sobre lectura,
del CONACULTA. Esta colección nace como producto del Seminario Internacional
del Fomento de la Lectura, que se celebra en la ciudad de México desde 1996
hasta la fecha, en el marco de la Feria Internacional del Libro Infantil y
Juvenil. Los libros comienzan a publicarse en 2002 y la colección se cierra en
2006, con el tomo número 20. Es de notarse que al formar parte de las
publicaciones del programa foxista Hacia un País de Lectores, éstas
inician y terminan con el sexenio.
-- Dentro de la colección Croma, de la editorial Paidós, se
identifican al menos nueve libros, de entre los cuales destacan tres de Juan
Domingo Argüelles, el especialista mexicano que más ha escrito y publicado en
este campo.
-- La editorial Océano posee una colección llamada Ágora, la cual
inicia hacia 2008 y sigue publicando. Se contabilizan ocho publicaciones. Fuera
de esta colección la editorial Océano ha publicado tres textos de Juan Domingo
Argüelles.
-- Ediciones del Ermitaño también tiene una colección sobre el tema: Yo
medito, Tu meditas, con varios libros publicados
-- Las universidades también han generado publicaciones en la materia.
Se detectan libros de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la
Universidad Pedagógica Nacional, el Colegio de México y otras
instituciones.
-- Existen publicaciones de otras editoriales que no son parte de
colecciones especializadas.
El libro que se analiza forma parte de la colección Lecturas sobre
lectura, del
CONACULTA. Es una edición especial de dicha colección, a partir del Primer
Premio “Mauricio Achar el Señor de los libros” de Ensayo Sobre Fomento a la
Lectura. En buena medida, el análisis parte de la nota editorial introductoria
del libro y del ensayo ganador: “Abonando la utopía” (Rodríguez Ledesma, 2006),
aunque se consideran otros apartados del libro.
Funciones y finalidades discursivas
Rodríguez Ledesma inicia su ensayo haciendo una crítica de la
política vasconcelista, que impulsó al libro y la lectura en México hacia la
década de 1920. En su crítica, el ensayista utiliza incluso la ironía:
Mi bisabuela murió por leer
la Divina Comedia en los libros de Vasconcelos. La anciana que nunca
había leído nada, no tuvo ya la fortaleza de Virgilio y falleció al estar
viajando por el Infierno y el Purgatorio imaginado por Dante. Los demonios le
provocaron el infarto cerebral que la llevó a la tumba. Gracias a ella en la
familia ya tenemos una mártir de las cruzadas que comprobó la máxima de que la
palabra es la más peligrosa de las armas. (Rodríguez Ledesma, 2006, p. 28).
Este autor critica dos creencias que estuvieron vigentes en el
programa de promoción del libro y la lectura de Vasconcelos:
El primero de esos rubros
se refiere a la forma de entender a [sic] la lectura de libros como
medio para lograr otros fines, es decir, buscar y/o crear un sentido
eminentemente utilitario a una práctica cultural, reduciendo a [sic] la
lectura a una simple herramienta pedagógica…
El segundo eje tiene que
ver con la certeza rebosante de romanticismo y buenos deseos, compartida por la
multitud de individuos bienintencionados, de que tan sólo basta con acercar los
libros a los sujetos (posibles lectores) para que éstos [sic] de manera
automática y espontánea desarrollen el gusto, el interés y/o el placer por la
lectura, convirtiéndose inmediatamente en degustadores del arte literario
(Rodríguez Ledesma, 2006, p. 14 y 15).
Pero la
postura crítica que el ganador del concurso sostiene a lo largo del texto se
desploma hacia el capítulo final. El autor combate la conversión de la lectura en utopía, al ser entendida en términos míticos, pragmáticos y utilitarios,
pero termina sustentando su propia utopía. El mismo título del ensayo
(“Abonando la utopía”) evoca la atadura entre el libro y la lectura, por un
lado, y la utopía moderna, por el otro. Al cierre del texto, el autor
puntualiza:
Se trata, pues, de abonar
la anhelada utopía, ya que el fomento de la lectura nos remite obligatoriamente
a repensar nuestra relación con la vida, el tiempo y el placer… Leer requiere
tiempo, conversar también. Démonos el gusto y el placer, avancemos en nuestra
utopía, empecemos a construirla contagiando a los otros mediante la palabra
hablada y escrita el gusto por vivirla y disfrutarla con todo el tiempo del
mundo y de la manera más irresponsable, es decir, liberada de cualquier otra
obligación que se le quiera asignar (Rodríguez Ledesma, 2006, p. 64).
El planteamiento del ensayista no implica ya una utopía pragmática o
utilitaria, pero sí una utopía mítica. Se remite a una idealización
distinta, que considera la formación de lectores a toda costa: “[…] avancemos
en nuestra utopía, empecemos a construirla contagiando a los otros…” Esta
afirmación es emitida en el momento histórico en el cual tiene lugar el
programa foxista Hacia un País de Lectores. Todos los habitantes de
México tendrían que ser formados como lectores. El Premio “Mauricio Achar el
Señor de los Libros”, otorgado a Rodríguez Ledesma en 2006, por su ensayo
“Abonando la utopía”, forma parte de la cruzada foxista que pretendió hacer de
México “un país de lectores”.
El libro, que contiene el ensayo analizado y la colección completa de Lecturas
sobre lecturas, fueron publicados durante el sexenio de Vicente Fox.
En las primeras páginas del texto analizado, bajo las siglas del CONACULTA, se
lee también en mayúsculas el nombre del programa foxista: HACIA UN PAÍS DE
LECTORES.
Unos de los rasgos discursivos que caracterizan el ensayo de Rodríguez
Ledesma es el énfasis en el uso de recursos “perlocutivos”, a partir de los
cuales el discurso se convierte en un imperativo que incita a la realización de
una acción y a la búsqueda de unos objetivos predeterminados:
El acto perlocutivo es
aquel en que la fuerza ilocutiva del enunciado produce un efecto sobre el
oyente y quizá un cambio de dirección en sus acciones como cuando se sugiere,
se solicita, se aconseja, se ordena algo, aunque sea indirectamente […] ya que
su caracterización no está ligada a su contenido ni a su forma lingüística,
sino a su efecto sobre el interlocutor, producido a través del acto de hablar y
no en él mismo. Los actos perlocutivos muchas veces requieren, para ser
interpretados como tales, de un amplio contexto situacional […] (Austin, citado
por Beristáin, 2008, p. 15 y 16 )
En el cierre de su ensayo, Rodríguez Ledesma despliega las capacidades
persuasivas del lenguaje, dando así a su discurso un valor claramente
perlocutivo:
Se trata, pues, de abonar
la anhelada utopía, ya que el fomento de la lectura nos remite obligatoriamente
a repensar nuestra relación con la vida, el tiempo y el placer… Démonos el
gusto y el placer, avancemos en nuestra utopía, empecemos a construirla contagiando
a los otros mediante la palabra hablada y escrita el gusto por vivirla y
disfrutarla… (2006, p. 64).
La utopía consiste en que la gente lea a como dé lugar. Para ello, el
mandamiento perlocutivo es necesario. Más aun, si esta finalidad del mensaje puede
quedar suscrita a una especie de “placer” o de “fiesta” lectora, el mandamiento
se dulcifica. El ensayo se cierra desde una perspectiva perlocutiva que acude a
una cita poética de Bioy Casares:
Ni contra el torpe, de cabeza enhiesta
le sirva de instrumento de tortura.
Usted inicia a la gente en una fiesta.
No es otra cosa la literatura.
En Rodríguez Ledesma se despliega la función perlocutiva de una forma
dulcificada, bajo suposiciones “placenteras” y “festivas” del acto lector. La
utopía camina entre la arenga y el ordenamiento. Pero, ¿qué otros componentes
es posible detectar en esta idealización que Rodríguez Ledesma concibe a partir
del libro y la lectura?
El autor no asume literalmente que las políticas de Vasconcelos sobre el
libro y la lectura, y otras posturas en el mismo sentido, constituyan una
utopía. Sin embargo, el título del libro (Abonando la utopía) delata la
persistencia de una conversión del libro y de la lectura en una utopía. Si ésta
puede ser “abonada”, tal como se expresa en el título del ensayo de Rodríguez
Ledesma, significa que ya ha sido “sembrada”, como si fuera una planta. Desde
el mismo título, el autor acude a la analogía como estrategia conceptual y
argumentativa. La analogía es un recurso que el ensayista utiliza de manera
reiterada en su ensayo.
Otro de los recursos discursivos a los que acude Rodríguez Ledesma es la
intertextualidad.
[…] defino la
intertextualidad […] como una relación de co-presencia entre dos o más textos,
es decir, eidéticamente y frecuentemente, como la presencia efectiva de un
texto en otro… la cita… el plagio… la alusión, es decir, un enunciado cuya
plena comprensión supone la percepción de su relación con otro enunciado al que
remite necesariamente tal o cual de sus inflexiones, no perceptible de otro
modo… (Genette, 1989, p. 10).
En el capítulo cuarto del ensayo, donde Rodríguez Ledesma aborda su
concepción utópica sobre el libro y la lectura, el tratamiento se despliega a
partir de una relación intertextual. El título del capítulo: “Llenósele la
fantasía de todo aquello que leía en los libros…”, es una cita de El Quijote.
A su vez, la cita colocada al inicio del cuarto capítulo del ensayo, es tomada
de Magris (2004):
[…] la literatura, entre
otras cosas, es también un viaje en busca de la refutación de ese mito del otro
lado, para comprender que cada uno se encuentra ora de este lado ora del otro
–que cada uno como en un misterio medieval es el Otro.
La concepción de Magris sobre la utopía implica la restauración utópica.
Ante los postulados posmodernos, que aluden una y otra vez el fin de las
utopías, hay planteamientos que se lanzan en defensa de la utopía. Rodríguez
Ledesma desprende su cita del libro de Magris: Utopía y desencanto.
Historias, esperanzas e ilusiones de la modernidad (2004). De ese mismo
texto tomamos el siguiente concepto:
El mundo no puede ser redimido de una vez para
siempre y cada generación tiene que empujar, como Sísifo, su propia piedra,
para evitar que ésta se le eche encima aplastándole. La conciencia de estas
cosas supone la entrada de la humanidad en la madurez espiritual, en esa
mayoría de edad de la Razón que Kant había vislumbrado en la Ilustración.
El final y el
principio del milenio necesitan utopía unida al desencanto. El destino de cada
hombre, y de la misma Historia, se parece al de Moisés, que no alcanzó la
Tierra Prometida, pero no dejó de caminar en dirección a ella. Utopía significa
no rendirse a las cosas tal como son y luchar por las cosas tal como debieran
ser; saber que al mundo, como dice un verso de Brecht, le hace buena falta que
lo cambien y lo rediman (Magris, 2004, p. 7 ).
En su idea de la utopía, Magris acude al mito griego de Sísifo,
enseguida se refiere al mito de Moisés y su conducción del pueblo judío a la tierra
prometida. Los componentes míticos están presentes en el concepto de utopía de
Magris, de la misma forma en que lo están en el proceso de transformación de la
lectura en utopía, que lleva a cabo Rodríguez Ledesma.
Al final del párrafo citado, Magris hace alusión a un verso de Brecht.
Al cerrar su ensayo, Rodríguez Ledesma cita los versos de Bioy Cásares. Mito y
literatura están presentes en las formas que conciben utópicamente a la lectura
en el siglo XXI. Los componentes intertextuales que van de Magris al ensayo de
Rodríguez Ledesma son señeros en este sentido.
La institucionalización discursiva
En 2006, el CONACULTA lanzó la primera convocatoria del Premio “Mauricio
Achar el Señor de los Libros” de Ensayo sobre el Fomento a la Lectura. El
primer indicio de institucionalización radica en el usufructo del nombre de
Mauricio Achar, fundador de las librerías Gandhi, en las políticas que el
CONACULTA emprendía para dar promoción a los libros y la lectura en el México
foxista. Se pretende rendir homenaje al admirado librero y, a la vez, hacer uso
de su nombre y de la significación que éste tiene, para apuntalar los discursos
gubernamentales sobre el libro y la lectura en el México reciente. Para dar a
conocer el premio, el periódico La Jornada publicó el 2 de noviembre de
2005 una nota titulada: “Instituirán el premio Mauricio Achar”. La nota
refiere:
Para conmemorar el primer
aniversario luctuoso de Mauricio Achar, fundador de librerías Gandhi, la
presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), Sari
Bermúdez, anunciará este viernes la creación del Premio Mauricio Achar, el
Señor de los Libros.
El nombre de Mauricio Achar aparece entonces ligado al CONACULTA y al
nombre de Sari Bermúdez, presidenta de esta institución. Bourdieu (2001)
refiere que la institucionalización es en el fondo una consagración, una manera
de sancionar y santificar, en la que se entremezclan componentes religiosos y
laicos (del derecho, de la política, etc.) propios de la modernidad:
[…]
instituir es consagrar, es decir, sancionar y santificar un estado de cosas, un
orden establecido, como hace justamente una “constitución” en el sentido
jurídico y político del término. La “investidura”… consiste en sancionar y
santificar haciendo “conocer y reconocer” una diferencia (preexistente o no),
haciéndola existir en tanto que diferencia social, conocida y reconocida por el
agente investido y por los demás […] la investidura ejerce una eficacia
simbólica completamente real en tanto en cuanto transforma realmente a la
persona consagrada […] Dentro de esta lógica puede incluirse el efecto de todos
los títulos sociales de crédito o de credibilidad —los ingleses les llaman
“credenciales”— […] (Bourdieu, 2001, p. 80 ).
En la institucionalización, según Bourdieu, la investidura de los
“nombramientos” tiene un peso determinante. El nombre está bordeado por una
serie de reconocimientos y credenciales que lo determinan y definen a su vez el
valor epistemológico, social y político de su hablar. Inclusive los muertos han
de hablarnos, su voz ha de advenir hacia nosotros en forma de llamamientos
espiritualizados.
Un segundo indicio de institucionalización toma forma en lo que aquí se
refiere como “voces autorizadas en la materia”. Los cuatro autores incluidos en
el libro analizado tienen un perfil de formación académica e intelectual
similar.
Autor
|
Ensayo incluido en el libro analizado
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Perfil
|
Xavier Rodríguez Ledesma
|
“Abonando la utopía” (P. 13 – 46).
|
Es maestro e investigador de la Universidad Pedagógica Nacional. Tiene
estudios de licenciatura y maestría en sociología por la UNAM y
doctorado en ciencia política por la misma institución. Tiene publicaciones
en formato de libro y artículos académicos.
|
José Luis Trueba Lara
|
“El fomento a la lectura y sus enemigos” (P. 67 – 123).
|
Cursó estudios de
profesor de educación básica en la Escuela Nacional de Maestros, sociología en la UAM,
filosofía de la ciencia en la misma institución, y ciencias políticas en el CIDHEM. Ha
ejercido la docencia en la UNAM,
la Universidad Intercontinental y la Universidad
Tecnológica de México. Ha publicado varios libros de historia,
política, divulgación de la ciencia, reportaje y narrativa. Como periodista
ha colaborado en “El Nacional”, “Unomásuno” y “La Jornada”.
|
Evelia María Botana Montenegro
|
“Hacer de la lectura un hábito” (P. 125 – 173).
|
Actualmente se desempeña como catedrática de la Escuela para
Estudiantes Extranjeros en la Universidad Veracruzana. Además de dedicarse en
Xalapa a sus actividades de escritora, coordinadora de talleres literarios y
correctora de textos. Tiene en su haber varias publicaciones.
|
Fernando Diez Urdanivia
|
“El libro: conciencia del hombre” (P. 175 – 234).
|
Es egresado de la primera generación de la escuela de periodismo
Carlos Septién. Por tener estudios musicales se concentra en el periodismo
cultural y se especializa en la crítica musical. Tiene en su haber varias
publicaciones.
|
En los cuatro autores incluidos se detecta una preparación profesional universitaria y la publicación de textos en formato de libro, ensayo y artículo periodístico. Es evidente que los cuatro ensayistas están ligados al mundo libresco y a la academia universitaria. La investidura intelectual de los cuatro autores es capitalizada por la política pública cultural del sexenio foxista que, a través del CONACULTA, pretende posicionar los discursos sobre el libro y la lectura en México. Esta investidura intelectual se desdobla institucionalmente y se pone en juego en la validación de estos discursos.
[…] el
portavoz autorizado sólo puede actuar por las palabras sobre otros agentes y, a
través de su trabajo, sobre las cosas mismas, en la medida en que su palabra
concentra el capital simbólico acumulado por el grupo que le ha otorgado ese
mandato “y de cuyo poder está investido” (Bourdieu, 2001, p. 69 ).
Un tercer indicio de institucionalización se halla en la nota editorial
que de forma anónima prologa el libro analizado:
En México, el debate en
torno a la promoción de la lectura viene ocupando un lugar cada vez más
relevante dentro de la agenda nacional […] numerosos especialistas han
insistido en la necesidad de formar nuevos lectores […] parece haber un acuerdo
generalizado en lo que respecta a la urgencia de impulsar políticas, crear
campañas y favorecer propuestas en favor de la letra impresa […] La presente
edición reúne el ensayo ganador y las menciones de la primera edición del
“Premio Mauricio Achar el Señor de los Libros”, galardón creado en memoria del
gran librero y promotor cultural […] Unos y otros, sin embargo, nos ofrecen
herramientas útiles para comprender más profundamente un asunto que debiera
importarnos a todos, pues forma parte de los retos que el país necesita
enfrentar para desarrollarse y superar la dependencia cultural y económica
(2006, p. 9).
Hay un llamamiento a un aparente “consenso” sobre la promoción del libro
y la lectura en México. El consenso se supone y se afirma a su vez, se lanza
como posibilidad y se da por hecho. Se hace presente una argucia argumentativa.
¿De quién es la voz que llama a este “consenso”? El consenso es referido desde
la nota editorial anónima que prologa el texto. La autoría de esta nota no es
de un sujeto específico, hay un “nosotros consensual” difuso, que en una
especie de conjuro está llamando a la promoción del libro y la lectura en
México. El carácter del “nosotros consensual” es el anonimato que colectiviza.
La argucia argumentativa se prolonga. Las cuatro voces de los ensayistas
que se incluyen en el libro analizado no escribieron el texto de la nota
introductoria, pero quedan enredados en el “anonimato”
que conjura a ese “nosotros consensual”. Sin pronunciar explícitamente el
discurso de la nota introductoria, las cuatro voces de los ensayistas parecen
decirlo, al quedar implicados en él. La nota introductoria forma un corpus
discursivo que se entrama con los discursos de los cuatro ensayistas incluidos
en el libro. El premio nombrado en honor de Mauricio Achar y el libro mismo le
dan forma a este corpus discursivo. El motivo de éste es la promoción
del libro y la lectura en México, que toma forma en lo educativo, lo social, lo
político, lo histórico, etc.
Los cuatro ensayistas son in-vocados por el discurso de la nota
introductoria, es decir, son llamados a estar dentro de lo que se dice en ella,
son introducidos a un “nosotros consensual”, conjurado desde el anonimato. A su
vez, los ensayistas parecen estar afuera de este discurso, como escuchando,
como esperando ser con-vocados a estar en la interioridad de lo que afirma la
nota editorial. Es una dialéctica que se resuelve en el corpus
discursivo referido, en el afán de institucionalizar la promoción de los
discursos sobre el libro y la lectura en México.
Referencias bibliográficas
Beristáin, H. (2006). Diccionario de retórica y poética. México:
Porrúa.
Bourdieu, P. (2001). ¿Qué significa hablar? España: Ediciones
Akal.
Foucault, M. (2006). Arqueología del saber. México: Siglo XXI.
__________ (2005). El orden del discurso. Buenos Aires,
Argentina: Tusquets.
Genette, G. (1989). Palimpsestos. La literatura en segundo grado.
España: Taurus.
Lechuga, G. (2007). Foucault. México: Universidad Autónoma
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Magris, C. (2004). Utopía y desencanto. Historias, esperanzas e
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Reformar al pensamiento. Bases para una reforma educativa. Argentina: Ed.
Nueva Visión.
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Quijas, F. (2 de noviembre, 2005). “Instituirán el Premio Mauricio Achar”, La
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Rodríguez Ledezma, X., Trueba, Lara, J. L., Botana, Montenegro, E.M.,
Diez de Urdanivia, F. (2006). Abonando la utopía. México: CONACULTA