I.- El mensaje que el gobernador del estado le hace
saber a los hermanos de Miroslava Breach en el cual responsabiliza a la
periodista de su muerte, al decir que "Miroslava tuvo la culpa por pisarle
los callos al diablo", trae consigo una metáfora que requiere ser
interpretada con detenimiento. Este artículo interpreta esta metáfora, que es
el reflejo de lo más desafortunado del gobierno de Javier Corral.
II.- ¿Qué significa que Miroslava le "pisaba
los callos al diablo"? Significa que el trabajo periodístico de la
corresponsal de “La Jornada” era sumamente incómodo no solo para los grupos del
crimen organizado, también para los integrantes de la clase política y del
sector empresarial que se han convertido en sus aliados. Significa el ejercicio
de un periodismo valiente por el filo de su crítica, por atreverse a denunciar
lo que muchos otros prefieren silenciar. Significa un periodismo cuya primera y
última militancia es la ética que busca denunciar a toda costa lo que de
ninguna manera es tolerable.
III.- ¿Qué significa la figura del
"diablo" referida por el gobernador del estado? Sobre las figuras del
diablo y el infierno se ha escrito muchísimo. Uno de los libros más sintéticos
sobre el tema del infierno es “Historia de los infiernos” (Minois, 2005). En
Chihuahua, el escritor Juan Cristóbal Pérez Paredes ha disertado sobre el tema
del infierno desde ciudad Delicias.
El significado más común de la figura del diablo
tiene que ver con la maldad. En este sentido la maldad puede entenderse como la
capacidad de hacer el mal a los semejantes. Desde luego que ese “diablo” es el
“crimen organizado” que ha extendido sus raíces y sus ramales de una forma
inusitada. El “diablo” referido por Corral significa una figura cuya capacidad
de hacer el mal, ha llegado al grado del asesinato de periodistas. Este
“diablo” tuvo la capacidad de asesinar a Miroslava Breach, y tiene la capacidad
de seguir practicando el mal a través del asesinato y de otras formas.
No queda claro si la figura del gobernador,
pretende ser una figura antitética de la figura del “diablo”. ¿Al mirarse al
espejo, Corral busca encontrar frente a sus ojos a la figura de un “ángel”, que
sería una antítesis de la figura del “diablo”? Que no se olvide que los textos
bíblicos refieren al diablo como un “ángel caído”. En el caso de la
corresponsal de “La Jornada” asesinada en Chihuahua, tal parece que el
desempeño del gobierno estatal ha comenzado a rebasar las fronteras entre el
bien y el mal. La actuación del gobierno estatal, y de Corral en específico,
comienzan a caminar los pasadizos de un laberinto donde el bien y el mal se
practican de manera confusa. Cuando en el ejercicio de gobierno el bien y el
mal se conjugan en un solo hito, lo que tiene lugar es la precipitación de la
condición humana hacia un abismo de la historia. Es aquí que la ética y la
política comienzan derrumbarse.
IV.- ¿Por qué razones el gobernador del estado se
refiere a esta figura enigmática del mal que resulta demasiado vaga? En sus
discursos los políticos hacen uso de la vaguedad para que sus dichos sean
imprecisos, para que sus palabras no sean lo suficientemente certeras en el
compromiso de lo que significan. Sin embargo, la figura del “diablo” aludida
por Corral puede ser personificada como tal. La pregunta sería: ¿Quiénes son el
“diablo”?
En su participación en un evento para conmemorar el
asesinato de Moroslava Breach en la Quinta Gameros el pasado jueves 22 de
marzo, la periodista Olga Aragón se refirió a los últimos trabajos
periodísticos de la corresponsal de “La Jornada”, los cuales no fueron
publicados. Miroslava investigaba sobre la perforación ilegal de pozos en 9
municipios de Chihuahua, investigaba también sobre la relación entre el crimen
organizado, los integrantes de la clase política y empresarios chihuahuenses.
En Chihuahua, en México y en América latina, las relaciones entre el
narcotráfico, la clase política y el sector empresarial se extienden y se
afianzan cada vez más, dando lugar a un nudo ciego en la historia del presente
y el futuro.
Ese “diablo” referido por Corral no son solamente
los sicarios y jefes de plaza que son parte del crimen organizado, son también
los integrantes de la clase política y los empresarios que se han coludido con
ellos. Ese “diablo” que es plural y colectivo, tiene una serie de nombres y
apellidos que comenzaron a ser amenazados por el trabajo periodístico de Miroslava
Breach.