¿Quiénes aspiran hoy a tener en su
biblioteca las obras completas de Marx? ¿Quiénes aspiran a leer las
obras completas de Marx? La empresa es desmesurada, más allá de las aspiraciones
de los especialistas, de los buscadores
y rebuscadores del marxismo, es una tendencia que pretende extender la vida
escritural del filósofo alemán más allá de sus propios límites. La hermenéutica de Marx es
monstruosamente ilimitada. Sánchez Vásquez busca en los escritos de Marx que
preceden a la escritura de “El Capital”. El Marx joven, el de los textos de 1848,
es realzado por Sánchez Vázquez. Por
otra parte, Dussel hurga en los archivos marxistas, en lo no publicado de Marx,
como aspirando a un Marx no buscado ni reconocido, un Marx no encontrado aún.
El autor de "El capital" es uno de los “tres maestros de
la sospecha” referidos por Paul Ricoeur. Los otros dos, cuya obra camina entre
los siglos XIX y XX, son Freud y Nietzche. Los tres autores referidos por
Ricoeur ponen en entredicho los fundamentos de la civilización occidental. En
la tradición marxista, la sospecha se positiviza
de tal manera que la figura intelectual de Marx es sospechada como incompleta, como portadora de una voz que no lo ha dicho todo,
como un archivo sobre el que hay que escarbar para encontrar respuestas a los
problemas que no existen todavía. Las obras completas de Marx serán siempre
unas obras incompletas. Habrá en todo momento algo que no han dicho, aún desde
su propio silencio. La voz de Marx está colgada de un teléfono infinito que nos
habla consciente o inconscientemente, al mediodía o a las tres de la mañana.
Los revisionismos, los
posestructuralismos marxistas, los neomarxismos, que no son propiamente la voz
de Marx, son una distensión hermenéutica de Marx, una evocación del espíritu de
Marx que continua hablando y sospechando a través de nosotros. La sospecha es
un dispositivo fantasmal. Funciona lo
mismo para criticar y replantear utópicamente a lo real del capitalismo y del
neoliberalismo, que para dudar de la muerte de Marx. Hay un indicio sintomático
aquí, son los largos años de silencio que Derrida guardó para escribir sobre Marx. ¿Por qué fue
casi hasta el final de su labor intelectual que Derrida escribió el ensayo Los espectros de Marx? Derrida
sospechaba de Marx y del marxismo. Más aún, sospechaba de sí mismo y de lo que
pudiera decir sobre Marx. ¿Pero, qué forma de sospechar es esta de Derrida? ¿Qué
se hace manifiesto en la manera de sospechar de Derrida? En la sospecha del
francés se muestra como indicio el concepto de lo “espectral” de Marx. Entre el
sospechar de Marx y el sospechar de Derrida hay un hito que no ha sido
analizado y que tiene que ver con la evocación del fantasma de Marx, con las
maneras de llamar al fantasma de Marx.
Derrida no se atrevió a guardar
silencio sobre Marx, tenía que hablar sobre él. Habría que analizar sus motivos
más allá de lo teórico, lo político y lo ético. ¿Quién es capaz de no hablar a
través de Marx? ¿Quién puede no hacer que la voz de Marx se haga presente en
uno como una huella o un síntoma de algo?...