sábado, 3 de agosto de 2013

De la visión reduccionista de la literatura del norte y la narcoliteratura, a una mirada compleja de la escritura aridoamericana…



En un artículo del suplemento Laberinto del periódico Milenio (3 de agosto de 2013), Gabriel Trujillo debate sólidamente las posturas reduccionistas y generalistas de críticos mexicanos que han asumido erróneamente que la literatura del norte (la narrativa fundamentalmente) está significada de manera rotunda por la violencia y el narcotráfico (http://issuu.com/laberintomilenio/docs/laberinto-529/7?e=4393030/4286894).
La crítica de Trujillo se enfoca hacia el prólogo del libro Tierras de nadie (CONACULTA, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2012), escrito por Viviane Mahieux y Oswaldo Zavala –compiladores del texto-. Trujillo advierte que ya Heriberto Yépez y Eduardo Antonio Parra habían levantado la voz atajando esas posturas de escritores del "centro".
¿Por qué la tendencia a interpretar “categóricamente” a la literatura del norte de esta forma?
- Porque quienes han asumido este juicio lo hacen desde el “centro literario” (la ciudad de México y anexas) que comienza a perder dominios en los terrenos de la poesía, la narrativa, la crítica literaria, etc. Hay en estos juicios que apedrean a la literatura del norte una especie de resentimiento que viene desde la pérdida de la “centralidad”.  ¿Nostalgia del dominio? El canon mexicano se democratiza y la lucha por alzarse en el reconocimiento comienza a tomar formas novedosas. Los dos compiladores no son originarios del "centro". Mahieux es de Baja California Sur y Zavala es de ciudad Juárez. El "centro" de ambos compiladores es la "academia". Pero de los 12 participantes en el libro, (2 compiladores y 10 ensayistas) 8 son originarios de la ciudad de México. Si Mahieux y Zavala hacen uso del concepto de "capital simbólico" de Bordieu para refeir que los escritores norteños se suben a la cresta de la ola de una presunta moda literaria; habría que referir que los conceptos de "campo de poder" y "campo intelectual", también de Bordieu,  dibujan los lugares desde los que se emiten las críticas a la literatura norteña. ¿Desde dónde emergen las voces de Mahieux y Zavala, las propias y las compiladas en el libro Tierras de nadie?
- Porque la academia que alimenta a la crítica literaria suele construir categorías segmentadoras que impiden asumir una visión lo suficientemente profusa, profunda y compleja como para advertir que la literatura del norte es mucho más que una regionalización geográfica, literaria y/o teórica. Tanto Mahieux como Zavala advierten esto, pero su pretensión de abordar la complejidad de la literatura norteña se queda corta, por eso reconocen las "limitaciones" de su trabajo al final del prólogo.
- Porque no logra advertirse que la literatura del norte no ha mostrado aún todo lo que es ni lo que puede ser. Hay una potenciación en el crecimiento y desarrollo entre los escritores de estos lares, que comienza a despuntar y que resulta incómoda para los nostálgicos del “centro”.
- Porque falta todavía investigar la amplitud, la profundidad y la complejidad de lo que la literatura del norte significa. Hay quienes se contentan con lo superficial y con pequeñas parcelas de un fenómeno literario que hermenéuticamente no ha sido abordado con la ambición y la solvencia que implica.  
Resulta interesante que el escritor chihuahuense Ramón Gerónimo Olvera haya investigado y escrito sobre el fenómeno de la narcoliteratura y la violencia (Solo las cruces quedaron, 2013, editorial Ficticia, México). El hecho de haber estudiado un posgrado en Colombia, le otorga al ensayista chihuahuense un mirador privilegiado para analizar el fenómeno que no es exclusivo de la literatura del norte mexicano. No he leído el texto de Olvera, recién publicado y puesto en circulación, espero hacerlo en breve…