En un artículo del
suplemento Laberinto del periódico Milenio
(3 de agosto de 2013), Gabriel Trujillo debate sólidamente las posturas reduccionistas
y generalistas de críticos mexicanos que han asumido erróneamente que la
literatura del norte (la narrativa fundamentalmente) está significada de manera
rotunda por la violencia y el narcotráfico (http://issuu.com/laberintomilenio/docs/laberinto-529/7?e=4393030/4286894).
La crítica de Trujillo se
enfoca hacia el prólogo del libro Tierras
de nadie (CONACULTA, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2012), escrito por Viviane
Mahieux y Oswaldo Zavala –compiladores del texto-. Trujillo advierte que ya
Heriberto Yépez y Eduardo Antonio Parra habían levantado la voz atajando esas
posturas de escritores del "centro".
¿Por qué la tendencia a
interpretar “categóricamente” a la literatura del norte de esta forma?
- Porque quienes han
asumido este juicio lo hacen desde el “centro literario” (la ciudad de México
y anexas) que comienza a perder dominios en los terrenos de la poesía, la
narrativa, la crítica literaria, etc. Hay en estos juicios que apedrean a la
literatura del norte una especie de resentimiento que viene desde la pérdida de
la “centralidad”. ¿Nostalgia del
dominio? El canon mexicano se democratiza y la lucha por alzarse en el
reconocimiento comienza a tomar formas novedosas. Los dos compiladores no son originarios del "centro". Mahieux es de Baja California Sur y Zavala es de ciudad Juárez. El "centro" de ambos compiladores es la "academia". Pero de los 12 participantes en el libro, (2 compiladores y 10 ensayistas) 8 son originarios de la ciudad de México. Si Mahieux y Zavala hacen uso del concepto de "capital simbólico" de Bordieu para refeir que los escritores norteños se suben a la cresta de la ola de una presunta moda literaria; habría que referir que los conceptos de "campo de poder" y "campo intelectual", también de Bordieu, dibujan los lugares desde los que se emiten las críticas a la literatura norteña. ¿Desde dónde emergen las voces de Mahieux y Zavala, las propias y las compiladas en el libro Tierras de nadie?
- Porque la academia que
alimenta a la crítica literaria suele construir categorías segmentadoras que
impiden asumir una visión lo suficientemente profusa, profunda y compleja como
para advertir que la literatura del norte es mucho más que una regionalización
geográfica, literaria y/o teórica. Tanto Mahieux como Zavala advierten esto, pero su pretensión de abordar la complejidad de la literatura norteña se queda corta, por eso reconocen las "limitaciones" de su trabajo al final del prólogo.
- Porque no logra
advertirse que la literatura del norte no ha mostrado aún todo lo que es ni lo
que puede ser. Hay una potenciación en el crecimiento y desarrollo entre los
escritores de estos lares, que comienza a despuntar y que resulta incómoda para
los nostálgicos del “centro”.
- Porque falta todavía
investigar la amplitud, la profundidad y la complejidad de lo que la literatura
del norte significa. Hay quienes se contentan con lo superficial y con pequeñas
parcelas de un fenómeno literario que hermenéuticamente no ha sido abordado con
la ambición y la solvencia que implica.
Resulta interesante que el
escritor chihuahuense Ramón Gerónimo Olvera haya investigado y escrito sobre el
fenómeno de la narcoliteratura y la violencia (Solo las cruces quedaron, 2013, editorial Ficticia, México). El hecho de haber estudiado un posgrado en
Colombia, le otorga al ensayista chihuahuense un mirador privilegiado para
analizar el fenómeno que no es exclusivo de la literatura del norte mexicano.
No he leído el texto de Olvera, recién publicado y puesto en circulación,
espero hacerlo en breve…