domingo, 14 de julio de 2013

Las sombras intelectuales de Chomsky




I
En los años recientes me ha tocado escuchar alabanzas o al menos buenos cometarios sobre Chomsky, ya sea sobre su labor como lingüista o sobre su trabajo como crítico del imperio estadounidense y del capitalismo. Una catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, especialista en lingüística, comentó que alguna vez un joven estudiante de esa facultad se enamoró de Chomsky cuando estudiaba el curso de lingüística. El enamoramiento llegó a tal grado que el estudiante portaba camisetas con el nombre y la figura del intelectual. Al paso de los años el enamoramiento acabaría. La gramática generativa transformacional –elaborada y reelaborada- acabó por fenecer en el ideario de aquel joven estudiante de filosofía.
Chomsky es una especie de héroe intelectual por el que algún sector de la izquierda aún suspira y reza. Chomsky se afirma como una “anarquista libertario”.  A manera de hipótesis,  aquí se afirma aquí que Chomsky pertenece a la corriente de la modernidad crítica, que rescata e intenta restaurar concepciones y formas de vida que pertenecen a la etapa histórica de la modernidad. En la corriente de la modernidad crítica podemos encontrar a pensadores como Habermas y Touraine.
¿Qué  intenta rescatar y restaurar Chomsky de la modernidad? La paradójica idea de una libertad concebida en términos anárquicos y a la vez controlables. Es una libertad de pensamiento y de acción que  por un lado pueda cuestionar a las instituciones capitalistas (hoy neoliberales), que las ponga en jaqué y pueda entonces cambiarlas; pero que por otro lado se limite y autocontenga en sí misma, en sus propios mecanismos de control.

… Las tendencias en el anarquismo que siempre he encontrado más persuasivas buscan una sociedad altamente organizada, que integre diferentes clases de estructuras (lugar de trabajo, comunidad y múltiples otras formas de asociación voluntaria), pero controladas por los participantes, no por aquellos que estén situados en una posición de dar órdenes (excepto, nuevamente, cuando la autoridad puede ser justificada, como es el caso algunas veces, en contingencias específicas) [Entrevista de Doyle K. a Chomsky en: http://kamita.com/misc/nc/textos/anar06.htm]

El “anarquismo libertario” chomskiano cuestiona y deconstruye a las “estructuras” capitalistas-neoliberales que no le son convenientes. Enseguida establecería “diferentes clases de estructuras… pero controladas por los participantes…” Desde luego que el primer participante en el establecimiento y el control de las nuevas “estructuras”,  sería el propio Chomsky. ¿Pero, no serían estas “estructuras” una dominación otra, una forma de cambiar a los actores y los mecanismos del dominio? ¿Cómo es que las nuevas “estructuras” generadas podrían salvaguardarse de los yerros de una posible dominación re-formulada?
El concepto de “estructura” que refiere Chomsky es ruidoso y molesto, en su interior se escucha el zumbido de la tendencia moderna hacia un un pre-dominio anarquista y marxista.

II
En  noviembre de 1971, en la Escuela Superior de Tecnología de Eindhoven (Holanda) Chomsky y Foucault sostuvieron un debate en el que el  segundo dio una soberana paliza al primero. Mientras Chomsky sustancializó y esencializó conceptos como “naturaleza humana” y “justicia”, Foucault cuestionó que la sustancialización y esencialización de estos conceptos son parte de las formas de vida y pensamiento propias de la modernidad, en las cuales aún se enraíza el control y dominio ser humano. La postura de Chomsky es estructuralista y conservadora, crédula de las herencias ideológicas de la modernidad. La postura de Foucault es posestructuralista, cuestiona y crítica cualquier indicio que nos ate a las formas de dominio instituidas en y por la modernidad. El debate puede verse traducido en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=bfYVCLNpSrc.
Recientemente el suplemento Laberinto del periódico Milenio dedica su portada a un artículo de Julio Hubard: ¿Chomsky o Zaid? (en:http://issuu.com/laberintomilenio/docs/laberinto-525/7?e=4393030/3921984). Hubard cuestiona la tendencia chomskiana que induce y sujeta una forma de pensar y de vivir el mundo. Según Hubard, Chomsky tiende hacia un cierto adoctrinamiento que limite cultural y educativamente las libertades humanas. El “anarquismo libertario” chomskiano tiene un fondo doctrinario. Hubard termina inclinándose por la cultura libertaria defendida e impulsada por Zaid.
En un reciente arrebato, Chomsky despotrica contra Žižek y Lacan, señalándolos de “falsarios e intelectuales”. Los señalamientos de Chomsky de origen se publican en inglés en Youtube y son parte de una entrevista. La entrevista es traducida por la revista Sinpermiso y publicada en internet (en: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6141).
Luis Roca Justmet hace una crítica de la postura asumida por Chomsky, quien se monta en su supuesta “autoridad intelectual”  y hace señalamientos a Žižek y Lacan sin los fundamentos suficientes (en: http://luisroca13.blogspot.mx/2013/07/la-doble-falacia-de-noam-chomsky-sobre.html).
Las vociferaciones de Chomsky traen a la memoria aquél debate que Chomsky sostuvo con Foucault. Las pullas que Chomsky lanza contra los filósofos franceses posmodernos, tiene como antecedente histórico la paliza que Foucault le propinó hace casi 40 años.