I
En México el modelo por
competencias se aplica primero en educación superior, de ahí se traslada a la educación básica
pública. La Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) pone en marcha el modelo
hacia 1998. La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) lo inicia en 2002, al implementar la LIE (Licenciatura en
Intervención Educativa). Habría que detectar los años en los que otras
instituciones de educación superior, públicas o privadas, pusieron en marcha el modelo. En la educación
básica pública el modelo se implementa a inicios del siglo XXI, con las reformas a educación preescolar, primaria
y secundaria, durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón. Se
requiere rastrear también si alguna institución de educación básica
privada, echó a andar el modelo antes de
aplicarse en los jardines de niños, las primarias y las secundarias públicas.
Tobón y otros autores (“Competencias,
calidad y educación superior”, 2006, P. 95) afirman que el surgimiento del
modelo por competencias tendría que ubicarse en primer término en una génesis
teórica y disciplinaria compleja, mas que en una génesis autoral, nacional o
regional en el mundo. Estos especialistas en el tema afirman cinco fuentes teóricas desde las que
se deriva el surgimiento del modelo de educación por competencias. Hacia 1970, Chomsky introduce el concepto en su teoría lingüística, que admite que una “competencia lingüística”
es: una “estructura mental implícita y
genéticamente determinada que se pone en acción mediante el desempeño
comunicativo, existiendo entonces una diferencia sustancial entre competencia
(“competence”) y desempeño (“performance”).” La segunda fuente teórica se ubica
en documentos que desde inicios de la década de los ochentas del siglo XX,
teorizan sobre la formación para el trabajo a partir de las competencias. Las
otras tres fuentes teóricas de finales del siglo XX, son la psicología conductista, la psicología
cultural y la psicología cognitiva. El análisis de Tobón y compañía ubica los
orígenes teóricos del modelo por competencias en una perspectiva
transdisciplinaria y enfatiza que la globalización y la sociedad del
conocimiento son el marco contextual de emergencia del modelo. Estos autores no
mencionan con claridad que el neoliberalismo es otra más de las cualidades
sustantivas del contexto en el que surge el modelo por competencias.
Marco Stieffel
(“Competencias básicas. Hacia un nuevo paradigma educativo”, 2008, P. 11)
refiere que el modelo educativo por competencias se experimenta inicialmente en
Francia, Bélgica, Suiza y Québec. Los tres primeros países son europeos, Québec
es una provincia canadiense.
Tobón y otros autores (P.
92), no se ocupan de hacer un rastreo de las naciones y/o regiones del mundo en
las que surge el modelo de educación por
competencias, tal como lo hace Marco Stieffel, sino que refieren la existencia
de proyectos de educación superior que a nivel internacional apuntalan al
modelo.
El proyecto Espacio Europeo de la Educación Superior, inicia en 1999 y busca poner en sintonía los
sistemas educativos universitarios de la Unión Europea.
En el proyecto Alfa Tuning de América Latina
(2004), universidades de América entablan relaciones
con universidades de Europa para la creación de un espacio compartido de
enseñanza superior en ambos continentes. El proyecto 6 x 4 UELAC, generado entre 2005 y 2008, de manera similar al anterior, genera acuerdos entre instituciones de educación
superior del caribe y Europa.
Considerando el
planteamiento de Stieffel, que admite que países europeos y Canadá son los
primeros en poner en marcha el modelo educativo por competencias y, tomando en
cuenta lo admitido por Tobón y otros autores, que consideran que a inicios del
siglo XXI, existen proyectos educativos
que generan interacciones entre universidades europeas y de América Latina, es
factible argumentar que el modelo de educación por competencias tiene un
carácter cultural e ideológico colonialista. Este modelo viene de Europa –y
Canadá- hacia América Latina. En la historia de la educación en México y
América Latina, de manera sistemática se asumen y ponen en marcha formas de
educación que se abrevan e imponen desde Europa. El modelo por competencias,
difícilmente atribuible a un autor o un país, es una especie de híbrido teórico e ideológico que retoma
elementos de diversas disciplinas (la psicopedagogía, la lingüística, la
psicología, la teoría sobre la formación para el trabajo, la sociología, etc.)
y que desde la educación, renueva la
colonización ideológica y cultural que viene desde Europa a América Latina.
Globalización, sociedad del conocimiento y neoliberalismo, forman parte de un
correlato sociohistórico e ideológico, que fáctica y teóricamente permite
instaurar esta nueva forma de dominio eurocéntrico.
II
Es también demostrable que
el pensamiento complejo es una epistemología y una visión del mundo que ha
comenzado a ser capturada por el neoliberalismo. Desde las humanidades y las
ciencias sociales surgieron a finales del siglo XX tres visiones teóricas que
comenzaron a trabajar la transdisciplinariedad:
-- Los estudios culturales
que se originan y desarrollan desde la academia inglesa y estadounidense. En México esta corriente ha sido impulsada por Nestor García Canclini y Roger Bartra, entre
otros.
-- La perspectiva de las
ciencias sociales históricas o la unicidad de la ciencias sociales planteada
por Wallerstein y por la Comisión Gulbenkian, que desde hace años se debaten en
México en la UNAM y la UAM.
-- El pensamiento complejo
posicionado por Edgar Morín y por otros autores. Cuya principal sede en México es la
Multiversidad Mundo Real, fundada en
Hermosillo, Sonora, en 2004.
A partir de las dos últimas
tendencias es identificable en México un debate epistemológico y de visión del
mundo que posee componentes ideológicos. En 2004 se
fundó en san Cristóbal de las Casas, Chiapas, el Centro de Estudios,
Información y Documentación Immanuel
Wallerstein. Este centro forma parte de la Universidad de la Tierra y del
CIDECI-LAS CASAS, que funcionan de una manera marginal. El centro está ligado
al movimiento zapatista que en los últimos años ha venido a la baja.
El
mismo año 2004, toma forma el proyecto Multiversidad Mundo Real, que se aboca a
la enseñanza universitaria a partir del pensamiento complejo. La institución
privada se ubica en Hermosillo, Sonora, y ha tenido un extraordinario desarrollo
de entonces a la fecha. Ese mismo año fue develada en las afueras de la
Secretaría de Educación del Estado de Sonora, una estatua de Edgar Morín, quien
en ese entonces, vivo y de carne y hueso,
se miró convertido en bronce.
En
México, el pensamiento complejo de Morín avanza de la mano de los gobiernos en
turno, con el reconocimiento del sector empresarial. El neoliberalismo ha
tendido puentes con la corriente moriniana. Uno de estos puentes es la
teorización que Tobón y otros autores han desarrollado en su modelo de competencias
fundado en la transdisciplinariedad. Aunque los aportes de estos
autores en su apropiación del pensamiento complejo son pragmáticos y reduccionistas,
tomando en cuenta los contenidos profundos y profusos de los seis tomos de El método (Morín). Habría que analizar detenidamente los procesos de traslación del pensamiento complejo de Morín al ámbito de la educación.
En
tanto, la postura crítica de la unicidad de las ciencias sociales impulsada por
Wallerstein, se correlaciona con el zapatismo y es cobijada por sectores
intelectuales de la UAM y la UNAM.
En
este debate resultan representativas las arquitecturas que han cobijado al
pensamiento complejo moriniano por un lado y, a la unicidad de las ciencias sociales por el
otro. Las instalaciones de la Multiversidad Mundo Real, en Hermosillo son de
primer mundo. El edificio del Centro de Estudios, Información y Documentación Immanuel Wallerstein
construido en Chiapas, es de una materialidad precaria, aunque los impulsos del
pensamiento wallersteiniano en las universidad públicas del Distrito Federal,
son de un peso considerable.
Por
su parte, Tobón y sus reduccionistas y pragmáticas competencias
transdisciplinarias, han comenzado a convertirse en una especie de heroicidad
intelectual en la pedagogía latinoamericana del siglo XX. Tobón es en el fondo
un operador político-intelectual, que inserto en los debates pedagógicos y
epistemológicos del siglo XXI, ha comenzado a servirse de las búsquedas del
proyecto neoliberal de la educación en América Latina, a la vez que el
neoliberalismo educativo se sirve de él. La correlación simbiótica es evidente…