lunes, 14 de octubre de 2013

Las competencias como una nueva forma de colonización educativa en AL



I
En México el modelo por competencias se aplica primero en educación superior,  de ahí se traslada a la educación básica pública. La Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) pone en marcha el modelo hacia 1998. La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) lo inicia en 2002,  al implementar la LIE (Licenciatura en Intervención Educativa). Habría que detectar los años en los que otras instituciones de educación superior, públicas o privadas,  pusieron en marcha el modelo. En la educación básica pública el modelo se implementa a inicios del siglo XXI,  con las reformas a educación preescolar, primaria y secundaria, durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón. Se requiere rastrear también si alguna institución de educación básica privada,  echó a andar el modelo antes de aplicarse en los jardines de niños, las primarias y las secundarias públicas.
Tobón y otros autores (“Competencias, calidad y educación superior”, 2006, P. 95) afirman que el surgimiento del modelo por competencias tendría que ubicarse en primer término en una génesis teórica y disciplinaria compleja, mas que en una génesis autoral, nacional o regional en el mundo. Estos especialistas en el tema  afirman cinco fuentes teóricas desde las que se deriva el surgimiento del modelo de educación por competencias. Hacia 1970,  Chomsky introduce el concepto en su teoría lingüística,  que admite que una “competencia lingüística” es:  una “estructura mental implícita y genéticamente determinada que se pone en acción mediante el desempeño comunicativo, existiendo entonces una diferencia sustancial entre competencia (“competence”) y desempeño (“performance”).” La segunda fuente teórica se ubica en documentos que desde inicios de la década de los ochentas del siglo XX, teorizan sobre la formación para el trabajo a partir de las competencias. Las otras tres fuentes teóricas de finales del siglo XX,  son la psicología conductista, la psicología cultural y la psicología cognitiva. El análisis de Tobón y compañía ubica los orígenes teóricos del modelo por competencias en una perspectiva transdisciplinaria y enfatiza que la globalización y la sociedad del conocimiento son el marco contextual de emergencia del modelo. Estos autores no mencionan con claridad que el neoliberalismo es otra más de las cualidades sustantivas del contexto en el que surge el modelo por competencias.
Marco Stieffel (“Competencias básicas. Hacia un nuevo paradigma educativo”, 2008, P. 11) refiere que el modelo educativo por competencias se experimenta inicialmente en Francia, Bélgica, Suiza y Québec. Los tres primeros países son europeos, Québec es una provincia canadiense.
Tobón y otros autores (P. 92), no se ocupan de hacer un rastreo de las naciones y/o regiones del mundo en las que surge el modelo  de educación por competencias, tal como lo hace Marco Stieffel, sino que refieren la existencia de proyectos de educación superior que a nivel internacional apuntalan al modelo.
El proyecto Espacio Europeo de la Educación Superior,  inicia en 1999 y busca poner en sintonía los sistemas educativos universitarios de la Unión Europea.
En el proyecto Alfa Tuning de América Latina (2004),   universidades de América entablan relaciones con universidades de Europa para la creación de un espacio compartido de enseñanza superior en ambos continentes. El proyecto 6 x 4 UELAC, generado entre 2005 y 2008,  de manera similar al anterior,  genera acuerdos entre instituciones de educación superior del caribe y Europa.
Considerando el planteamiento de Stieffel, que admite que países europeos y Canadá son los primeros en poner en marcha el modelo educativo por competencias y, tomando en cuenta lo admitido por Tobón y otros autores, que consideran que a inicios del siglo XXI,  existen proyectos educativos que generan interacciones entre universidades europeas y de América Latina, es factible argumentar que el modelo de educación por competencias tiene un carácter cultural e ideológico colonialista. Este modelo viene de Europa –y Canadá- hacia América Latina. En la historia de la educación en México y América Latina, de manera sistemática se asumen y ponen en marcha formas de educación que se abrevan e imponen desde Europa. El modelo por competencias, difícilmente atribuible a un autor o un país, es una especie  de híbrido teórico e ideológico que retoma elementos de diversas disciplinas (la psicopedagogía, la lingüística, la psicología, la teoría sobre la formación para el trabajo, la sociología, etc.) y que desde la educación,  renueva la colonización ideológica y cultural que viene desde Europa a América Latina. Globalización, sociedad del conocimiento y neoliberalismo, forman parte de un correlato sociohistórico e ideológico, que fáctica y teóricamente permite instaurar esta nueva forma de dominio eurocéntrico.


II
Es también demostrable que el pensamiento complejo es una epistemología y una visión del mundo que ha comenzado a ser capturada por el neoliberalismo. Desde las humanidades y las ciencias sociales surgieron a finales del siglo XX tres visiones teóricas que comenzaron a trabajar la transdisciplinariedad:
-- Los estudios culturales que se originan y desarrollan desde la academia inglesa y estadounidense. En México esta corriente ha sido impulsada por Nestor García Canclini y Roger Bartra, entre otros.
-- La perspectiva de las ciencias sociales históricas o la unicidad de la ciencias sociales planteada por Wallerstein y por la Comisión Gulbenkian, que desde hace años se debaten en  México en la UNAM y la UAM.
-- El pensamiento complejo posicionado por Edgar Morín y por otros autores. Cuya principal sede en México es la Multiversidad Mundo Real,  fundada en Hermosillo, Sonora, en 2004.
A partir de las dos últimas tendencias es identificable en México un debate epistemológico y de visión del mundo que posee componentes ideológicos. En 2004 se fundó en san Cristóbal de las Casas, Chiapas, el Centro de Estudios, Información y Documentación Immanuel Wallerstein. Este centro forma parte de la Universidad de la Tierra y del CIDECI-LAS CASAS, que funcionan de una manera marginal. El centro está ligado al movimiento zapatista que en los últimos años ha venido a la baja.
El mismo año 2004, toma forma el proyecto Multiversidad Mundo Real, que se aboca a la enseñanza universitaria a partir del pensamiento complejo. La institución privada se ubica en Hermosillo, Sonora, y ha tenido un extraordinario desarrollo de entonces a la fecha. Ese mismo año fue develada en las afueras de la Secretaría de Educación del Estado de Sonora, una estatua de Edgar Morín, quien en ese entonces, vivo y de carne y hueso,  se miró convertido en bronce.
En México, el pensamiento complejo de Morín avanza de la mano de los gobiernos en turno, con el reconocimiento del sector empresarial. El neoliberalismo ha tendido puentes con la corriente moriniana. Uno de estos puentes es la teorización que Tobón y otros autores han desarrollado en su modelo de competencias fundado en la transdisciplinariedad. Aunque los aportes de estos autores en su apropiación del pensamiento complejo son pragmáticos y reduccionistas, tomando en cuenta los contenidos profundos y profusos de los seis tomos de El método (Morín). Habría que analizar detenidamente los procesos de traslación del pensamiento complejo de Morín  al ámbito de la educación.
En tanto, la postura crítica de la unicidad de las ciencias sociales impulsada por Wallerstein, se correlaciona con el zapatismo y es cobijada por sectores intelectuales de la UAM y la UNAM.
En este debate resultan representativas las arquitecturas que han cobijado al pensamiento complejo moriniano por un lado y,  a la unicidad de las ciencias sociales por el otro. Las instalaciones de la Multiversidad Mundo Real, en Hermosillo son de primer mundo. El edificio del Centro de Estudios, Información y Documentación Immanuel Wallerstein construido en Chiapas, es de una materialidad precaria, aunque los impulsos del pensamiento wallersteiniano en las universidad públicas del Distrito Federal, son de un peso considerable.
Por su parte, Tobón y sus reduccionistas y pragmáticas competencias transdisciplinarias, han comenzado a convertirse en una especie de heroicidad intelectual en la pedagogía latinoamericana del siglo XX. Tobón es en el fondo un operador político-intelectual, que inserto en los debates pedagógicos y epistemológicos del siglo XXI, ha comenzado a servirse de las búsquedas del proyecto neoliberal de la educación en América Latina, a la vez que el neoliberalismo educativo se sirve de él. La correlación simbiótica es evidente…