sábado, 14 de junio de 2014

La eternidad de la resistencia



La densidad es una forma de construir a las preguntas que nos siguen faltando.

Es mucho más que la resistencia hacia algo que nos es afuera. Es resistencia a una interioridad propia. Es no quedarse quieto. No dejar que el pensamiento se torne dócil, más habitado de respuestas que de preguntas. Es amanecer con un rencor que jamás podrá tener un nombre exacto. Y sí. Es una patología, un mal-estar interior que encuentra espacios de confluencia con un mal-estar exterior. No es pathos piscológico o espiritual, sino un pathos del ser. Un pathos que se arraiga en lo carente y lo vacío, y que desde ahí levanta bosques asediados por lo real, lo simbólico y lo imaginario. Bosques de ideas en forma de palabras y de imágenes. Bosques en los que la afirmación y la negación, en la potencia transformadora del acto humano, se contorsionan y no dejan de ser, no dejan de aparearse para seguir siendo. Es lo que yo llamo la eternidad de la resistencia.
Es per-sistencia e in-sistencia, es no dejar de abrir los ojos y la escucha. Que las palabras nos habiten sin desasirse de lo real. Que lo real pueda estar en las palabras aspirando a la alteridad del ser. El ser “cual-sea” (Agamben)  o “contingente” (Laclau y Butler), el ser mediado por la lucha de clases como un no olvidar a las enseñanzas de Marx (Žižek ) o el ser poscolonializado (Dussel, Wallerstein o Spivak).
Tratar de que lo real no se nos vuelva hastío o cansancio. Intentar que lo simbólico no se torne carencia de lo nombrado como real-izable en el lugar de lo futuro posible. Buscar que lo imaginario no se desbarranque en la des-ideologización.
El no-cansancio es constructor y destructor, emerge de una potencia que no logra nombrarse. Es un allende de lo real, de lo imaginario y lo simbólico, que tanto aluden los marxistas posestructuralistas.  Es un huir-del-poder que se terrenaliza en lo oscuro. Es una hierba y un hervor que no dejan de atosigar al mundo y a los hombres. Es una forma de transgresión que termina enfrentándose consigo misma, en su no detenerse, en su no volverse-ser para seguir siendo…