La
densidad es una forma de construir a las preguntas que nos siguen faltando.
Es mucho más que la resistencia hacia
algo que nos es afuera. Es resistencia a una interioridad propia. Es no
quedarse quieto. No dejar que el pensamiento se torne dócil, más habitado de
respuestas que de preguntas. Es amanecer con un rencor que jamás podrá tener un
nombre exacto. Y sí. Es una patología, un mal-estar interior que encuentra
espacios de confluencia con un mal-estar exterior. No es pathos piscológico o espiritual, sino un pathos del ser. Un pathos
que se arraiga en lo carente y lo vacío, y que desde ahí levanta bosques
asediados por lo real, lo simbólico y lo imaginario. Bosques de ideas en forma
de palabras y de imágenes. Bosques en los que la afirmación y la negación, en
la potencia transformadora del acto humano, se contorsionan y no dejan de ser,
no dejan de aparearse para seguir siendo. Es lo que yo llamo la eternidad de la
resistencia.
Es per-sistencia e in-sistencia, es no
dejar de abrir los ojos y la escucha. Que las palabras nos habiten sin
desasirse de lo real. Que lo real pueda estar en las palabras aspirando a la
alteridad del ser. El ser “cual-sea” (Agamben) o “contingente” (Laclau y Butler), el ser
mediado por la lucha de clases como un no olvidar a las enseñanzas de Marx (Žižek
) o el ser poscolonializado (Dussel, Wallerstein o Spivak).
Tratar de que lo real no se nos vuelva
hastío o cansancio. Intentar que lo simbólico no se torne carencia de lo
nombrado como real-izable en el lugar de lo futuro posible. Buscar que lo imaginario no se desbarranque en la
des-ideologización.
El no-cansancio es constructor y
destructor, emerge de una potencia que no logra nombrarse. Es un allende de lo
real, de lo imaginario y lo simbólico, que tanto aluden los marxistas posestructuralistas.
Es un huir-del-poder que se terrenaliza
en lo oscuro. Es una hierba y un hervor que no dejan de atosigar al mundo y a
los hombres. Es una forma de transgresión que termina enfrentándose consigo
misma, en su no detenerse, en su no volverse-ser para seguir siendo…