lunes, 16 de enero de 2017

El fascismo de la teoría curricular de las competencias


La teoría curricular de las competencias (entramada con los procesos de competencia social, económica, etc.), aunque tiene que ver con los mecanismos de la selección natural, es más bien una serie de refinados mecanismos de una selección artificial (artificiosa): de los que sirven y los que no, de los que pasan los filtros y evaluaciones y los que no, de los deseables y los no deseables. Esto puede leerse en los términos de la teoría de la evolución en Darwin, entre la biología y la sociología. Lo que se está construyendo son una serie de discursos que operan en un territorio eugenésico, para ir descartando y procreando guetos y gulags dirigidos a los no sirvientes, los no funcionales, los no deseables. En el fondo, en este territorio se traba la reciente reforma educativa y otros discursos que tienen como eje a la ideología de las competencias, cuyo escenario más catastrófico es la lucha por posicionarse "competentemente", "autorizadamente" (desde una lógica neoliberal, desde luego) en un mundo cuyos recursos y cuya vida comienzan a agotarse. Lo que se están formando en las aulas, son hordas de hombres que lucharán en un futuro próximo por los recursos materiales (e inmateriales) que restan de este planeta tierra. Esto, no es más que una  torsión y una dulcificación del fascismo que no deja de ser fascismo...