domingo, 17 de abril de 2016

De la empresa a la política y viceversa: los rumbos torcidos del poder



 (Artículo publicado en la revista "Aserto" del mes de abril)

I
Las candidaturas independientes comienzan a arrojar los primeros balances políticos y electorales en Chihuahua. Para la tercera semana de marzo de 2016, José Luis “Chacho” Barraza, es formalmente el primer candidato por la vía independiente en la contienda por la gubernatura del estado. Por otro lado, a inicios  del mes de febrero el IEE registró a 45 aspirantes a candidaturas independientes para ocupar cargos en presidencias municipales, alcaldías y sindicaturas. De las 45 solicitudes, 31 se resolvieron a favor. Pero en el proceso de recopilación de firmas, de los 31 aspirantes inicialmente aceptados, 8 quedaron en el camino. Lo que significa que solo 23 estarían en posibilidades de contender, en caso de cumplir con el reconocimiento de las firmas por parte del IEE.
Entre los aspirantes independientes a ocupar cargos de elección popular destacan los integrantes de la clase empresarial. En el currículo de José Luis Barraza destaca el haber sido presidente del  Consejo de Administración del Grupo Aeroméxico y presidente de la COPARMEX a nivel nacional. Javier Mesta Delgado y Luis Enrique Terrazas, quienes aspiran a ser candidatos independientes por la presidencia municipal de Chihuahua, también son miembros de familias con una trayectoria empresarial de muchos años. En el proceso electoral del 2016 en Chihuahua, hay otros empresarios que se han lanzado al ruedo de la política desde el flanco independiente. Pero los casos de Barraza, Mesta y Terrazas, son los más destacados.
Hasta el momento, no han sido aclaradas las razones por las cuales algunos empresarios buscan entrar a las jugadas electorales y del poder gubernamental en Chihuahua, mediante la figura de las candidaturas independientes.  Desde luego que las  conexiones entre la clase empresarial y la clase política requieren ser leídas coyunturalmente, pero también requieren ser leídas tomando en cuenta procesos históricos de larga duración. Las razones y los mecanismos a partir de los cuáles los empresarios chihuahuenses se volcaron en la búsqueda del poder político en alianza con el PAN en la década de 1980, son distintas a las razones y los mecanismos que  los mismos empresarios han ido poniendo en marcha en la postulación de candidatos por la vía independiente en las elecciones locales de 2016. Aunque es posible identificar algunas coincidencias. Entre estas coincidencias, la más significativa es que en ambos momentos han tenido lugar formas inéditas de trenzar a los intereses del poder empresarial (de carácter económico) y del poder gubernamental (de carácter político). Aunque a fin de cuentas el poder económico (empresarial) no deja de ser político y el poder político (gubernamental) no deja de ser económico.
¿Dónde termina lo empresarial y donde inicia lo político?, es una pregunta cuyas respuestas son difusas. En la era neoliberal, ambos territorios comienzan y terminan traslapándose, escondiéndose uno del otro, uno en el otro. Hay un cúmulo de información sobre las conexiones que se han entretejido entre ambos espacios del poder. Esta no es una condición exclusiva de los partidos que ideológicamente se ubican en la derecha. En América Latina y en México, los políticos de izquierda han mantenido agendas claroscuras con los empresarios. Recientemente, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los íconos de la izquierda moderada en América Latina, ha sido señalado por sus nexos con empresas constructoras que donaron 5 millones de dólares al Instituto Lula, una fundación dedicada a labores presuntamente altruistas. En México, el asunto de la Casa Blanca que puso en la mira al gobierno de Peña Nieto, es una de los muchos casos que arroja información sobre las relaciones claroscuras entre los empresarios dedicados al ramo de la construcción y la clase política. Algunos economistas se han referido a este asunto como la “política de compadres”, una trama neoliberal latinoamericana en la que los intereses de los políticos y los empresarios quedan unidos con actos de corrupción de por medio. 
Entre  los vaivenes que van de la clase empresarial a la clase política, uno de los rasgos más notorios es que los amarres se generan en los sótanos del poder. Los conceptos de la teoría política sobre “lo público” y lo “privado” resultan insuficientes para analizar estas relaciones. Uno de los conceptos que resulta más certero para analizar el asunto es el de “conflicto de intereses”, una conflictividad oscura y laberíntica que requiere ser desentrañada cada vez. 

II
Más allá de los argumentos que son parte del trillado marketing político, ni Barraza, ni Mesta, ni Terrazas, explican las razones por las cuáles los empresarios chihuahuenses se lanzan al ruedo de la política por la vía de las candidaturas independientes. Para el 7 de abril se anuncia una conferencia promovida por la COPARMEX y apoyada por medios de prensa locales, en la que Pedro Ferriz de Con, aborda el tema:  “Revolución ciudadana. Las candidaturas independientes como respuesta a la crisis política”. La organización de esta conferencia en los primeros días de la campaña electoral, dibuja con claridad los andaderos que en términos ideológicos y políticos estarán trazando los discursos de Barraza, Mesta y Terrazas: una presunta “revolución ciudadana” construida a partir de “las candidaturas independientes” es la “respuesta a la crisis política” por la cual atraviesa México desde hace años. ¿Pero, lo es verdaderamente a partir una vía independentista copada por los intereses del empresariado chihuahuense?
Más allá de la conferencia de Ferriz de Con y de las múltiples estrategias de campaña que pondrán en marcha los candidatos independientes de la clase empresarial, ¿qué intereses económicos y qué intereses políticos se entretejen en la construcción de un proyecto empresarial que hace uso de la vía de las candidaturas independientes, como pasillo para seguir extendiendo los claroscuros laberintos en los que se trenzan el poder empresarial y el poder gubernamental?

III
En este mismo contexto de sombras y de laberintos que se extienden entre la clase empresarial y la política, están los caminos de quienes pasan del poder gubernamental (el mundo de la política) al poder económico (el mundo de la empresa). El más notorio caso es el del aún gobernador en turno, César Duarte, quién sin dar una explicación convincente a los chihuahuenses, ha pasado de ser gobernador a convertirse en uno de los socios mayoritarios del grupo financiero Unión Progresa. Duarte no ha logrado explicar con razones suficientes los orígenes de los 65 millones de pesos que fueron invertidos a su nombre en la Unión de Crédito Progresa, en proceso de convertirse en banco. El eslabón que une al mundo de la política y al mundo empresarial en esta operación financiera de Duarte, es Jaime Herrera, actual secretario de Hacienda en el estado de Chihuahua. Herrera fue presidente de Unión Progresa y ha sido uno de los puntales en las gestiones que buscan consolidar a esta institución financiera como banco.
A vista de todos, habrá que revisar con lupa cuál es la condición del César Duarte político-empresario que tomó protesta como gobernador en 2010 (exdiputado-empresario constructor-vendedor de autos usados…), al César Duarte empresario-político que terminará sus funciones en el cargo en 2016 (exgobernador-empresario constructor-inversionista de Unión Progesa…). Esta es una historia que falta por desentrañar. En las respuestas que Duarte dio en la entrevista que le hicieron los reporteros del programa “Punto de partida”, quedan reflejados los caminos torcidos que van de la política al dinero y viceversa. Al preguntarle la reportera a Duarte sobre el Fideicomiso de los 65 millones que se invirtieron a su nombre en Unión Progresa, el aún gobernador respondió: “…Usted sabe cuántos papeles firmo al día, se imagina… claro, por supuesto, está el fideicomiso, lo firmé, no lo leí. A lo macho que no lo leí…”
Sin lugar a dudas, que lo “imaginamos”, lo intuimos, lo deducimos, lo vamos comprobando inductivamente con información a todas luces corroborable, con documentos en mano. Los caminos que van del poder político al poder empresarial y viceversa, terminan por dejarse ver cuando la prensa crítica escarba en ellos. Son muchas huellas las que van quedando, imposibles de ser escondidas todas y cada una de ellas.